El barrio de las telas

Lejos de Arabia y un poquito más tirado hacia el presente que hacia la época de los genios en la botella, el barrio Independencia, en el norte de la capital, ofrece innumerables opciones de compra para quienes desean renovar cortinajes y alfombrados o tienen visto un diseño de vestuario para el que necesitan una seda en especial.

Desde la Estación Mapocho, prácticamente, y varias cuadras hacia la Plaza Chacabuco, se suceden uno a uno los locales de venta a los costados de la Avenida Independencia, entre los viejos pavimentos de una de las comunas con más adultos mayores en el país. Por una o por otra, darse una vuelta por El Barrio de las Telas es detenerse en un pequeño oasis en pleno ruido urbano, para elegir entre coloridos pliegos y pesados rollos de género.

Usualmente vendidas por metro y dispuestas densamente sobre repisas y colgadores atiborrados, las mercancías de este barrio tienen un precio tan elástico como el afán de regateo de quien compra. Además, los servicios aledaños se ofrecen promocionalmente para instalar cortinas blackout, visillos o realizar tapizados, ya sea en comedores, livings o automóviles.

En estas cuadras, en conjunto con una gran oferta gastronómica de bajos precios, puedes encontrar productos de todo tipo en el rubro. Alfombras básicas, telas para distintas cortinas, nylon, lycra, sedas, cotelés, gabardina, poliviscosa, polar, diseños de estampados, lino, terciopelo, lona, cuerina y algodón, entre otros.

¿Cómo llegar?

La privilegiada ubicación de este barrio hace que los accesos a sus vitrinas sea cómodo para todos los santiaguinos e, incluso, para quienes llegan de regiones, porque no está demasiado lejos de los terminales de buses.

Si llegas en metro desde la zona sur, puedes salir a la calle en la Estación Plaza de Armas y, aunque puedes caminar, la recomendación es tomar un bus desde el centro. De ese modo, llegarás en minutos después de salir del tren subterráneo. Ahora bien, si llegas desde la zona centro sur, lo mejor es que bajes (o subas) en la Estación Cal y Canto y camines por la Avenida Independencia, para recorrer el barrio en toda su extensión.

En términos generales, si en bus o colectivo dice que llega a Estación Mapocho, está todo ok para ir a cotizar telas. Por lo demás, también se pueden programar despachos a domicilio si la compra va a ser de gran volumen o si simplemente no estás en condiciones de llevarte tus géneros y alfombras.

Algo que puede ser que eches de menos es un buen estacionamiento, puesto que la calle es muy estrecha y los locales están a pocos metros de la calzada. Sin embargo, la cultura vecinal convive con camiones instalados en las esquinas por ratos cortos y no es problema frecuente el traslado por uno de los barrios comerciales más icónicos de Santiago. Por último, si es por conocer, todo está tan cerca en este lugar que no costará demasiado visitar, de pasada, el Mercado Central, el Cerro San Cristóbal (no taaan cerca), el Parque Forestal y una que otra atracción citadina entre montañas y asfalto.

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