Dos hombres han sido arrestados y permanecen en prisión preventiva en El Tabo, acusados de agredir sexualmente a una mujer que había rechazado sus propuestas en múltiples ocasiones. Según el informe del líder de San Antonio, el ataque se habría producido el domingo 9 de marzo, cuando el hombre de 31 años, amigo de la víctima de 48 años, invitó a esta a reunirse en casa de su primo, de 46 años, quien también está involucrado en el caso. Durante el encuentro, la víctima señaló que ambos hombres consumieron alcohol y drogas mientras intentaban convencerla para participar en un trío sexual, pero ella se negó insistente y categóricamente a sus avances.
La fiscalía ha revelado alarmantes detalles sobre el caso: tras varias negativas, uno de los acusados salió a comprar cachaza, un licor fuerte, mientras la víctima se sentía cada vez más desorientada. En su declaración, la víctima comentó que, al recobrar el conocimiento, se encontraba en una habitación siendo atacada sexualmente por el primo de su amigo. En ese momento, pudo ver a su amigo observando la situación, y le pidió ayuda, suplicándole que la rescatara. Sin embargo, él optó por irse a la cocina a buscar más cerveza, dejando a la víctima vulnerable en una situación crítica.
Después de sufrir la agresión, la mujer intentó salir del lugar y les pidió a los hombres dinero para regresar a casa. Sin embargo, solo le dieron 700 pesos, una suma que levantó sospechas sobre la intención de los acusados. Este caso ha generado gran conmoción en la comunidad, especialmente tras la revelación de que el amigo de la víctima tenía antecedentes por abuso sexual, ya que en 2022 fue condenado a tres años de prisión, pena que había cumplido en libertad y que aumenta la gravedad de las acusaciones actuales.
La defensa de los imputados ha intentado desacreditar la denuncia, sugiriendo que se trataba de un acto de venganza por parte de la víctima, quien supuestamente había exigido un pago por relaciones sexuales, y que al no recibirlo, optó por presentar la denuncia. También cuestionaron la capacidad de la víctima para consentir, alegando que ella no estaba inconsciente en el momento de la agresión. No obstante, el juez desestimó la versión de la defensa, reafirmando la gravedad de las acusaciones y la necesidad de una investigación profunda.
Finalmente, el juez ha ordenado 90 días de investigación y ha mantenido la prisión preventiva para ambos acusados, reafirmando la importancia de garantizar justicia en casos de agresiones sexuales. Este incidente ha puesto de relieve la necesidad de concienciar sobre la violencia de género y la importancia de escuchar y proteger a las víctimas que, muchas veces, se enfrentan a un sistema que intenta silenciar su dolor y sufrimiento.

