Con un llamado claro a activar inversiones y fortalecer la alianza público-privada como eje de competitividad del país, se llevó a cabo esta mañana el Congreso COPSA 2026, un evento organizado por la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública A.G. que congregó a más de 600 asistentes, entre ellos figuras destacadas del ámbito político, empresarial y académico. Al evento asistieron personalidades como el expresidente Eduardo Frei y los ministros de Obras Públicas, Martín Arrau, y de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga. También estuvieron presentes subsecretarios, exministros, líderes del mundo financiero y representantes de organizaciones importantes como la CPC y SOFOFA, lo que evidencia el amplio interés por impulsar el desarrollo de la infraestructura pública en Chile.
Bajo el lema “Alianza Público-Privada: Un motor de desarrollo”, el Congreso se estableció como un espacio estratégico de diálogo, posicionándose como un actor clave en el sistema de concesiones y en la activación de inversiones en infraestructura. Este encuentro no solo permitió poner sobre la mesa la discusión sobre la necesidad de un marco regulatorio adecuado, sino que también se centró en la colaboración entre el sector público y privado para abordar los desafíos que enfrenta el país en materia de infraestructura, un componente esencial para el crecimiento económico y la calidad de vida de los ciudadanos.
Un aspecto crítico abordado durante la jornada fue la imperante necesidad de acelerar la ejecución de proyectos ya adjudicados. En total, hay más de 20 iniciativas con un valor superior a los US$ 10 mil millones que, a pesar de contar con financiamiento y condiciones favorables para su desarrollo, aún no han comenzado su construcción. La ministra de Transportes, Gloria Hutt, enfatizó en su intervención la importancia de sumar esfuerzos para dinamizar la inversión y generar empleo, destacando que cada día perdido en la puesta en marcha de estos proyectos representa una oportunidad perdida para el país.
El ministro Martín Arrau también subrayó el valor fundamental del modelo de concesiones, afirmando que este sistema ha permitido al Estado mantener y operar obras de infraestructura de manera eficiente, superando lo que podría lograrse solo con el esfuerzo fiscal. «Es fundamental recuperar el liderazgo que Chile ha tenido en Latinoamérica en este ámbito, convirtiéndonos en un ejemplo a seguir. Debemos proponer cambios de manera seria, para que este modelo siga siendo robusto y eficaz”, explicó, resaltando la relevancia de este tipo de asociaciones para el país.
El Congreso concluyó con un mensaje optimista: Chile posee un modelo probado y una cartera de proyectos lista para ser ejecutada, lo cual debe traducirse en desarrollo tangible. Se enfatizó que el desafío radica en generar las condiciones necesarias para convertir esa infraestructura potencial en realidades concretas, alineándose con criterios de sostenibilidad y adaptabilidad a las nuevas dinámicas económicas y territoriales. A medida que se avanza hacia una infraestructura concebida como servicio, se espera que esta se convierta en un habilitador clave del desarrollo productivo del país.

