La tarde de ayer marcó el inicio de la 14ª edición de la Semana de la Educación Artística (SEA) en el Parque Cultural de Valparaíso, con un emotivo concierto de la Orquesta Pública Estudiantil de Valparaíso (OPEVAL). El evento reunió a más de 230 personas, quienes disfrutaron de un variado repertorio interpretado por jóvenes talentos que abarcan desde los 9 hasta los 18 años. Como parte de una tradición que se remonta a 2013, la SEA busca resaltar la importancia del arte en los procesos educativos, contribuyendo al desarrollo integral de las nuevas generaciones.
Este año, la SEA se rige bajo el lema «Paisajes afectivos», una propuesta que invita a profundizar en la comprensión del territorio como un espacio impregnado de experiencias, memorias y prácticas de cuidado comunitario. En un contexto donde la educación artística se ha vuelto fundamental para el crecimiento personal y social, esta edición honra la memoria de Claudio Di Girolamo, un destacado artista y gestor cultural chileno, cuyas contribuciones han sido clave para fortalecer la educación artística en el país.
La inauguración del evento fue auspiciada por figuras relevantes del ámbito educativo y cultural. Claudio Sepúlveda, director ejecutivo del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Valparaíso, reafirmó el compromiso de la institución con la educación artística, destacando que tales iniciativas no solo forjan buenos músicos, sino también ciudadanos con un sentido de comunidad. Por su parte, Andrés Soffia, director del Parque Cultural, hizo énfasis en la importancia de brindar a los niños y jóvenes un espacio para desarrollarse como artistas y trabajadores del arte, sugiriendo que la música puede ser un medio para proyectar un futuro digno.
Francisco Villalobos, director de OPEVAL, también respaldó esta visión, resaltando que el acceso a la educación musical debería ser universal y no limitado a aquellos que busquen ser profesionales en el ámbito. Villalobos puntualizó que la educación artística, al igual que el deporte, fomenta el trabajo en equipo y la cohesión social desde una edad temprana, una habilidad esencial en la formación integral de cada individuo.
Junto al concierto, el Parque Cultural de Valparaíso ofreció el taller «Tejiendo Paisajes Afectivos», un espacio intergeneracional donde participaron tanto niños de un jardín infantil como adultos mayores del CESFAM Mena. Liderado por Claudia Donoso, educadora de párvulos, este taller busca fortalecer los lazos comunitarios y generar espacios de diálogo y aprendizaje compartido, enfatizando la importancia de la memoria colectiva y las emociones en el proceso educativo.

