La informalidad laboral en Chile ha alcanzado niveles alarmantes, afectando a uno de cada cuatro chilenos, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La tasa de ocupación informal se sitúa actualmente en un 26,5%, lo que implica que aproximadamente 2.498.665 personas trabajan sin la debida protección legal y contractual. Esta cifra ha aumentado en 78.632 trabajadores con respecto a 2025, lo que revela una tendencia preocupante en el mercado laboral, que se encuentra bajo tensión estructural. La falta de un contrato formal ha llevado a muchos a creer que carecen de derechos laborales, una premisa errónea que requiere ser aclarada.
El abogado Rodrigo Valdivia, experto en derecho laboral y socio de GrupoDefensa.cl, asegura que la creencia de que la ausencia de un contrato implica la inexistencia de derechos laborales es incorrecta. «El Código del Trabajo establece una presunción fundamental: si hay una prestación de servicios, se asume que hay una relación laboral, independientemente de la existencia de un contrato firmado», explica Valdivia. Esto significa que cualquier tipo de trabajo realizado bajo condiciones de subordinación y dependencia puede ser considerado legalmente como un vínculo laboral, lo que otorga derechos a los trabajadores.
Además, Valdivia enfatiza que el contrato de trabajo no necesariamente tiene que estar formalizado en un documento escrito. La relación laboral se constituye de manera consensual y se puede establecer a través de la prestación de servicios características como la subordinación, la remuneración y el cumplimiento de horarios. En caso de que el empleador no reconozca este vínculo, el trabajador tiene la opción de acudir a la justicia para que se declare la existencia de la relación laboral. Este proceso puede ser complicado, ya que implica una carga adicional para el trabajador, quien deberá presentar pruebas que respalden su reclamo.
Para aquellos que se encuentran en una situación de informalidad laboral, hay varios pasos recomendados que pueden seguir. Primero, es crucial identificar si existe efectivamente una relación laboral mediante la verificación de factores como la subordinación y la dependencia. Después, se deben reunir medios de prueba sólidos, que incluyan mensajes, correos, transferencias y registros de asistencia. A continuación, se aconseja solicitar al empleador la formalización del vínculo laboral y la elaboración de un contrato escrito. También es importante buscar orientación legal, ya sea a través de la Dirección del Trabajo o consultando a un abogado especializado.
Finalmente, si el empleador se niega a reconocer el vínculo laboral, se presenta la opción de contemplar acciones judiciales para que un tribunal respalde la existencia de la relación. Sin embargo, es fundamental que los trabajadores sean conscientes de que la carga de la prueba recae sobre ellos, lo que subraya la importancia de contar con la evidencia adecuada. En este contexto, la defensa de los derechos laborales de los trabajadores informales se convierte en una tarea crítica para garantizar la equidad y la justicia en el mercado laboral chileno.

