El inicio académico de las instituciones de educación superior en Chile se caracteriza por un notable aumento en las matrículas, nuevas especializaciones y un avance sostenido en la participación femenina. Según estimaciones de Naciones Unidas, para el año 2050, se anticipa que cerca del 75% de los empleos estarán relacionados con la ciencia, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas (STEM). En respuesta a este panorama, las universidades e institutos técnicos han comenzado a orientar su oferta educativa hacia estas áreas, evidenciando un compromiso con la formación de jóvenes que contribuirán a sectores claves de la economía, como la minería.
La minería en Chile, un sector vital que enfrenta numerosos cambios, necesita urgentemente profesionales con formación técnica y científica. Esto no solo abarca la operación de procesos actuales sino también la adaptación a nuevas realidades como la transición energética y la creciente demanda de minerales críticos como el litio. El ingenio y la innovación son esenciales; por ello, iniciativas académicas que vinculan el aprendizaje con la práctica en la industria son cada vez más relevantes. Esta tendencia se ve respaldada por la creciente matrícula de mujeres en carreras STEM, lo que no solo diversifica el campo, sino que también aporta nuevas perspectivas y soluciones para los desafíos que enfrenta la minería.
Un claro ejemplo de esta transformación es el Programa Mujeres STEM, lanzado por INACAP, que en su primera etapa otorgó 100 becas completas a mujeres beneficiarias de Sernameg, además de ofrecer un 50% de descuento en matrículas para otras interesadas en carreras STEM. A medida que el programa ha crecido, también lo ha hecho el número de mujeres matriculadas, lo que demuestra un interés creciente en áreas tradicionalmente dominadas por hombres. Carolina Águila, directora del Área de Minería de INACAP, señala la importancia de crear oportunidades que acompañen y apoyen a estas mujeres, lo que no solo amplía el acceso sino que también actualiza la formación para atender necesidades urgentes del sector.
La creciente demanda de formación en el ámbito minero se refleja en las cifras reportadas por Duoc UC, donde la matrícula en la carrera de “Técnico en Operación y Supervisión de Procesos Mineros” creció un 153% en un año. Sacha Krause, subdirector de la Escuela de Ingeniería, subraya que este aumento es testimonio del compromiso institucional hacia el desarrollo de sectores productivos y la inclusión. Miguel Herrera, de la Universidad Adolfo Ibáñez, comparte la visión de que la expansión de la matrícula es crítica para asegurar el liderazgo de Chile en el ámbito minero, enfatizando la necesidad de formar un capital humano que impulse la sostenibilidad y el conocimiento en la industria.
Estas iniciativas y el incremento en las matrículas refuerzan la idea de que la formación vinculada al ecosistema minero es esencial para responder a las nuevas exigencias productivas del país. En un mundo donde la innovación y la demanda de talento especializado son cada vez más prioritarias, es fundamental seguir fortaleciendo estas trayectorias formativas. La transición hacia una minería más inclusiva, sostenible y conectada con el futuro dependerá de este esfuerzo conjunto entre instituciones educativas y la industria, que busca no solo formar profesionales competentes, sino también contribuir al desarrollo socioeconómico del país.

