En el marco de la Feria del Libro de la Universidad Alberto Hurtado, se celebró un enriquecedor encuentro literario que reunió a figuras destacadas como Carlos Caszely, Juan Cristóbal Peña y Beatriz García-Huidobro. La actividad, que tuvo lugar en el emblemático Campus Patrimonial, fue parte de la conmemoración del Día del Libro, un evento que incluyó diversas presentaciones artísticas, talleres interactivos y espacios de participación diseñados para la comunidad universitaria. Este tipo de iniciativas refleja el compromiso de la universidad con la cultura y la promoción de la lectura entre sus estudiantes y la comunidad en general.
Juan Cristóbal Peña, uno de los participantes del panel, expresó su entusiasmo al referirse a la enorme convocatoria que tuvo este evento: “Hemos asistido aquí en la Universidad Alberto Hurtado a lo que me parece uno de los sucesos más importantes que hemos visto y que particularmente me ha tocado vivir, por una convocatoria muy impresionante que no se ve todos los días”. Este testimonio subraya la relevancia de la Feria del Libro, como un punto de encuentro para amantes de la literatura y la expresión artística.
La figura de Carlos Caszely, conocido no solo por su trayectoria en el deporte, sino también por su aprecio por la lectura, fue fundamental en el diálogo. En su intervención, compartió su vínculo con los libros, citando una frase que le marcó: “El saber no ocupa espacio”, lo que reflejó su constante deseo de aprender y compartir conocimientos. Su relato resonó especialmente entre los jóvenes asistentes, quienes, según el propio Caszely, mostraron un interés notable, escuchando atentamente sus palabras: “Hoy día había trescientos, cuatrocientos, quinientos niños, y me contaron que por primera vez estaban todos muy interesados y calladitos”. Esto demuestra cómo la figura de un ícono puede inspirar y motivar a nuevas generaciones.
La dinámica de la conversación permitió un intercambio directo y enriquecedor con el público. Durante el encuentro, se estableció un espacio para preguntas que fomentó la participación activa y el diálogo entre los asistentes y los panelistas, lo que agregó un valor significativo a la actividad. Esta interacción no solo permitió explorar de manera más profunda los temas tratados, sino que también facilitó un espacios en el que se pudo conectar la experiencia personal de los autores con las vivencias de los jóvenes presentes.
La Feria del Libro UAH, que se desarrolló durante dos jornadas, se consolidó como un espacio vital para fomentar la lectura y la creación artística. Contó con la participación de diversas editoriales, librerías y miembros relevantes de la comunidad universitaria. Este esfuerzo por parte de la Universidad Alberto Hurtado no solo celebra la literatura, sino que también busca estimular una cultura de diálogo y reflexión en torno a las trayectorias de vida de los escritores y su relación con el público, creando un ambiente propicio para el aprendizaje y el intercambio cultural.

