La Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en colaboración con el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat) y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, han puesto en marcha un ambicioso plan de acciones para promover el acceso y la circulación del libro en la región del Biobío durante este verano. Este esfuerzo se enmarca dentro de un proyecto más amplio que proyecta iniciativas hasta el año 2026, buscando atender a diversos públicos, incluyendo la primera infancia, comunidades alejadas y jóvenes privados de libertad. Con un enfoque renovado, el Comité Ejecutivo del Plan Regional de la Lectura ha comenzado a planificar el año, evaluando los logros alcanzados en 2025, un período caracterizado por actividades de mediación lectora y encuentros territoriales importantes.
Entre los logros destacados de 2025 se encuentra la continuidad de «Diálogos en Movimiento» y los intercambios lectores entre diferentes territorios mapuches, así como la conmemoración del 80° aniversario del Premio Nobel Gabriela Mistral. La campaña «Descubre editoriales del Biobío», que promovió la difusión de editoriales locales a través de redes sociales y eventos como la Expo De Mar a Cordillera, también fue fundamental en estas acciones. Paloma Zúñiga, Seremi de las Culturas, hizo hincapié en la importancia de fortalecer el acceso a la lectura en más territorios. Según Zúñiga, la lectura no solo es un derecho cultural, sino también una herramienta esencial para el desarrollo de comunidades lectoras activas en la región.
El fomento de la lectura entre jóvenes en situaciones de vulnerabilidad es otra de las líneas estratégicas del plan. El interventor bibliotecario del Centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrado de Coronel, Álvaro Garrido, anunció el lanzamiento de un taller de lectoescritura diseñado para fortalecer las competencias de lectura y escritura en adolescentes. Este taller, que se desarrollará a lo largo de doce sesiones y culminará en la creación de un programa en formato podcast, busca abordar las deficiencias educativas que enfrentan estos jóvenes, promoviendo la curiosidad y el conocimiento como caminos hacia su reintegración social. Garrido destacó que este tipo de iniciativas son esenciales para fomentar un hábito lector que genere beneficios en el proceso de rehabilitación.
Por otro lado, el Plan de la Lectura también se preocupa por la primera infancia, con la creación de «guaguatecas» en bibliotecas públicas, que ofrecen un contacto temprano y significativo entre los más pequeños y los libros. Yesenia Mendoza, coordinadora regional de la Red de Bibliotecas Públicas del Serpat, comunicó que estos espacios están diseñados para la mediación lectora en los niños desde su nacimiento hasta los cuatro años, involucrando a sus familias en el proceso. Se espera que este mes se habiliten estos espacios en comunas como Alto Biobío, Coronel y San Pedro de la Paz, contribuyendo a la promoción de la lectura desde los primeras etapas de la vida.
Finalmente, el despliegue territorial incluirá un bibliomóvil, que permitirá a las bibliotecas llevar la literatura a comunidades apartadas de los centros urbanos. Mendoza anticipó que este servicio comenzará a operar a partir de marzo y abril, alcanzando localidades como Alto Biobío, Santa Bárbara y Tucapel. Este esfuerzo es parte del compromiso por acercar la lectura a todos los rincones de la región, asegurando que los programas de fomento al libro y la lectura sean accesibles para todos los grupos de la población, especialmente para aquellos que han sido históricamente excluidos de estas oportunidades.

