Según un análisis reciente, el 47,4% de los viajes aéreos internacionales y el 20,1% de los nacionales realizados involucran un sábado o un domingo en la salida o el retorno. Este indicador resalta la tendencia creciente de los viajeros a optar por salir y regresar en fines de semana, lo que puede asociarse a la necesidad de maximizar el tiempo personal, especialmente en viajes corporativos. Además, se ha observado que seis de cada diez viajes nacionales tienen una duración de una noche o menos, mientras que un 14,5% de los boletos domésticos se emiten con solo 48 horas de anticipación, lo que indica una preferencia por desplazamientos cortos y rápidos.
Durante los primeros siete meses de 2026, casi la mitad de los viajes aéreos corporativos internacionales gestionados por Turavion se realizaron con un fin de semana involucrado. En el contexto nacional, esta proporción se mantuvo en un 20,1%. Este cambio en el comportamiento de los viajeros post-pandemia sugiere que el costo de los viajes empresariales no depende únicamente del precio del billete, sino también de factores como el tiempo personal, la frecuencia de desplazamientos y la complejidad de los itinerarios. Turavion ha reportado un crecimiento del 8,9% en el volumen de servicios corporativos en comparación con el año anterior, lo que evidencia un aumento en la demanda de gestión de viajes.
Según Jaime Vial, director comercial de Turavion, la creciente atención a la carga de viaje y el deber de cuidado en las políticas empresariales son reflejos de un cambio en las prioridades. «El bienestar del viajero ha dejado de ser un beneficio secundario y se ha convertido en un criterio central de gestión», explica Vial. Las empresas están ahora más interesadas en métricas que van más allá del ahorro económico, buscando evitar la sobrecarga a sus empleados a través de una planificación más efectiva de los itinerarios.
En el ámbito nacional, el 73% de los servicios aéreos corporativos corresponden a rutas internas, con un 59,6% de los viajes que no superan una noche de estancia. Este patrón revela que muchas veces los viajes cortos pueden convertirse en jornadas agotadoras debido a los desplazamientos y tiempos de espera. La anticipación media para la compra de boletos es de 10 días para viajes nacionales y 18 para internacionales, pero cada vez más boletos se compran con muy poca antelación, aumentando los costos y generando itinerarios menos favorables para los colaboradores.
Para optimizar la política de viajes corporativos, Turavion propone cinco medidas clave: establecer una anticipación mínima de compra, definir reglas claras para los itinerarios, consolidar reservas para monitorear la frecuencia de los viajes, gestionar traslados terrestres y regular los viajes mixtos o bleisure. Se sugiere también medir indicadores como la anticipación de compra y el tiempo puerta a puerta, lo cual ayudaría a las empresas a identificar la carga que recae en sus empleados y mejorar la gestión general de los viajes.

