Salud Mental y Lectura Infantil: Cómo Fomentar la Empatía en Niños

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En el marco del Día Mundial del Libro Infantil, el académico Claudio Araya, de la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez, ha compartido su visión sobre la importancia de la lectura en la infancia. Según Araya, el ejemplo de los padres y una rutina de lectura breve pero constante ofrecen herramientas más efectivas que la imposición para desarrollar la salud mental y la empatía en los niños. En lugar de solicitar más tiempo frente a pantallas, los pequeños deberían disfrutar de momentos juntos leyendo cuentos, lo que no solo enriquece su vocabulario, sino que también les brinda un refugio mental en medio de un mundo saturado de estímulos digitales.

La ciencia respalda la perspectiva de que la lectura temprana puede ser transformadora. En una época donde el tiempo de atención de los niños se compite contra múltiples pantallas, Araya sostiene que dedicar cinco minutos al día a la lectura puede ser suficiente para establecer un hábito positivo. Esto se ha confirmado en estudios recientes que indican que la lectura no solo aumenta el vocabulario, sino que también promueve habilidades fundamentales como la imaginación y el pensamiento crítico. Cultivar este hábito, aunque de manera mínima, puede ser el primer paso hacia una vida más rica en conexiones emocionales y sociales.

Un análisis de la iniciativa Reading for Wellbeing ha demostrado que leer por placer puede disminuir la ansiedad y los síntomas depresivos, lo que resalta la importancia de establecer una rutina de lectura. Este enfoque sugiere que la calidad del tiempo que se dedica a la lectura es más valiosa que la cantidad de libros leídos. Además, Araya enfatiza que no se trata solo de un acto individual, sino de crear un ambiente familiar que promueva la lectura como una actividad placentera y compartida.

El desafío se encuentra en cómo motivar a los niños sin recurrir a la obligación. Araya explica que el entorno juega un papel crucial en la creación de hábitos de lectura. Los niños son más propensos a involucrarse en la lectura cuando ven a sus padres disfrutar de libros. Al construir juntos estas experiencias, como visitar bibliotecas o elegir libros de su interés, los niños superan la resistencia hacia la obligación. Así, esas breves sesiones de lectura se convierten en un espacio de conexión emocional y aprendizaje.

Finalmente, en este Día Mundial del Libro Infantil, la invitación es a convertir esos cinco minutos diarios de lectura en un entrenamiento tanto para el intelecto como para el corazón, cultivando no solo mejores lectores, sino también individuos con una mayor capacidad para comprender y empatizar con el mundo que los rodea. La lectura, cuando es un placer y no una tarea, puede ser el primer paso hacia generar una sociedad más empática y emocionalmente saludable, un legado que vale la pena cultivar desde la infancia.

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