En un territorio extenso y geográficamente diverso como Chile, la transmisión eléctrica cumple un rol estructural. Gracias a este proyecto, por primera vez la isla contará con un sistema de respaldo, un avance que permitirá reforzar la calidad y continuidad del suministro en la región.
Con el objetivo de modernizar el sistema y de preparar la red para responder al aumento de demanda y la mayor integración de energías renovables, nace el proyecto Tineo-Nueva Ancud.
Esta megaobra a cargo de Transelec, la mayor empresa de transmisión de energía eléctrica del país, se enmarca en un consenso técnico cada vez más extendido respecto de la urgencia de fortalecer los sistemas de transmisión, incorporando mayores niveles de resiliencia para asegurar el abastecimiento eléctrico del país.
En este contexto, las inversiones orientadas a incorporar nuevas líneas de transmisión, aumentar la capacidad instalada y reforzar la robustez de la red se transforman en infraestructura estratégica.
¿Cómo funciona el sistema eléctrico en Chiloé?
El rol de la transmisión y de Tineo-Nueva Ancud busca ser un eje que conecta los centros de generación con las distintas regiones, garantizando un flujo continuo y seguro de energía.
Actualmente el suministro de la isla depende de una única línea de alta tensión que cruza el Canal de Chacao, sin una alternativa equivalente que permita responder ante contingencias.
Esa infraestructura, con más de 25 años de operación, ha sido clave para abastecer eléctricamente a la isla mediante el cruce, pero en la actualidad resulta necesario complementarla.
Esto es posible gracias a nuevas obras que aporten mayor respaldo al sistema y permitan responder de manera adecuada al crecimiento sostenido de la demanda energética.
¿Qué es la redundancia eléctrica?
Uno de los principales aportes del proyecto Tineo-Nueva Ancud es la incorporación de redundancia al sistema que abastece a la isla, conocida técnicamente como criterio n-1.
La redundancia n-1 es un criterio de diseño y operación de los sistemas eléctricos que busca asegurar la continuidad del suministro ante eventualidades o mantenimientos.
En términos simples, significa que el sistema está preparado para seguir funcionando incluso si uno de sus componentes principales deja de operar.
Esto implica que Chiloé dejará de depender de una sola línea de transmisión entre el continente y la isla, pasando a contar con dos líneas capaces de operar en paralelo y respaldarse mutuamente.
Actualmente, cualquier contingencia o mantención prolongada en la línea que cruza el Canal de Chacao puede comprometer el suministro eléctrico de toda la isla, obligando a recurrir en mayor medida a generación local de respaldo.
Con la nueva infraestructura, se reduce significativamente este riesgo y, al mismo tiempo, se fortalece la columna vertebral de la transmisión en la Región de Los Lagos, aportando mayor estabilidad y resiliencia al sistema eléctrico regional.
En ese sentido, proyectos como Tineo-Nueva Ancud cumplen una función crítica en zonas insulares o semiaisladas, como Chiloé.
Claves del proyecto Tineo-Nueva Ancud
El proyecto Tineo-Nueva Ancud contempla la construcción y operación de una nueva línea de transmisión de alta tensión destinada a conectar la subestación Tineo, ubicada en la comuna de Llanquihue, con la subestación Nueva Ancud 220 kV, ya en operación, en la comuna de Ancud.
La iniciativa fue mandatada por el Ministerio de Energía en el marco del Plan de Expansión del Sistema Eléctrico Nacional y adjudicada a Transelec, como parte de las obras estratégicas orientadas a fortalecer la red eléctrica nacional.
¿Cuándo comienzan las obras?
La construcción del proyecto inició durante enero de 2026, con un plazo aproximado de dos años, período que contempla obras físicas, el montaje de las estructuras, el tendido de los conductores y la etapa de pruebas, previo a la entrada en operación comercial de la infraestructura.
¿Por dónde pasará?
La nueva línea de transmisión tendrá una extensión aproximada de 95,9 kilómetros y cruzará seis comunas de la Región de Los Lagos: Llanquihue, Puerto Varas, Puerto Montt, Maullín, Calbuco y Ancud.
El trazado considera un cruce aéreo de 4,62 kilómetros sobre el Canal de Chacao, el cual se realizará mediante dos torres ubicadas en cada ribera, sin la instalación de estructuras intermedias en el agua.
En total, el proyecto contempla la construcción de 251 torres de alta tensión y una franja de servidumbre de aproximadamente 50 metros de ancho.
La infraestructura fue diseñada como una línea de doble circuito de 500 kV, aunque en una primera etapa operará a 220 kV, con una capacidad de 1.500 MVA por circuito, lo que permitirá transportar grandes volúmenes de energía entre el continente y la isla, reforzando la seguridad y flexibilidad del sistema eléctrico.
Las proyecciones oficiales indican que la demanda eléctrica de Chiloé y de la Región de Los Lagos continuará en aumento, impulsada por el crecimiento poblacional, la expansión del turismo y el desarrollo de nuevas actividades productivas.
En este escenario, la combinación de una demanda al alza y la existencia de una única línea principal de transmisión vuelve imprescindible reforzar la infraestructura eléctrica, incorporando mayor capacidad y respaldo para acompañar este crecimiento de manera segura.
Estas obras elevan la confiabilidad del sistema eléctrico y acompañan el desarrollo cotidiano de miles de personas, sus actividades productivas y la calidad de vida en los territorios donde se emplazan.

