La presentación de la obra de teatro “Gabriela & Vicente, viaje de poetas” tuvo un impacto significativo en los jóvenes del Centro de Internación Provisoria y de Régimen Cerrado (IP-IRC) de Coquimbo. Para muchos de ellos, fue la primera vez que tuvieron la oportunidad de presenciar una representación teatral, una experiencia que combina literatura, música y actuación. Este evento cultural no solo ofreció entretenimiento, sino que también se convirtió en un momento de reflexión y conexión emocional para los participantes. La obra, que recrea un diálogo imaginario entre dos grandes figuras de la literatura chilena, Gabriela Mistral y Vicente Huidobro, logró captar la atención y el interés de un público que, hasta ese momento, había estado distanciado de las artes escénicas.
El montaje fue producido por la Compañía Ruta de la Memoria y Teatro Iris y, a través de una fusión de actuación, poesía, movimiento y música, se erigió como un viaje a través de la vida y las obras de Mistral y Huidobro. Los jóvenes no solo pudieron escuchar sus palabras, sino también experimentar la subtileza de sus universos creativos a través de la interpretación de los actores, quienes supieron conectar emocionalmente con su audiencia. La constante presencia del violín aportó un ambiente musical que enriqueció aún más la experiencia, haciendo que los jóvenes se sumergieran en la profundidad de la literatura nacional transformada en arte escénico.
La directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Loreto Rebolledo, subrayó la importancia de llevar iniciativas culturales dentro de contextos de privación de libertad. Ella destacó cómo estos eventos son cruciales para abrir nuevos horizontes y provocar reflexiones en los jóvenes, muchos de los cuales asisten por primera vez a una obra de teatro. Rebolledo enfatizó que la cultura tiene la capacidad de transportar a las personas a otros mundos y, en el caso de estos jóvenes, puede ofrecerles una luz de esperanza y una oportunidad para soñar con un futuro diferente, más allá de las paredes del centro.
La experiencia también fue muy significativa para los intérpretes de la obra. Natalia Cuéllar, quien encarna a Gabriela Mistral, mencionó que la recepción de los jóvenes reafirmó la creencia de la compañía en el arte como un medio para la sanación y la transformación social. «Ver las diversas reacciones en los chicos fue un regalo», expresó Cuéllar, haciendo alusión a cómo algunos de los jóvenes se mostraron conmovidos mientras otros sentían curiosidad. Cada una de estas reacciones representa una pequeña victoria y un testimonio del impacto que el arte puede tener en la vida de quienes atraviesan momentos difíciles.
La profundización de la conexión entre artistas y público fue palpada de manera especial en esta presentación. Cuéllar explicó que actuar en un centro de privación de libertad añade una capa emocional única a la experiencia, ya que se está ante un público que, a diferencia de otros, no ha pagado una entrada y disfruta del arte desde una realidad muy distinta. «La obra adquiere un valor más profundo», afirmó la actriz. Sin duda, la presentación de “Gabriela & Vicente, viaje de poetas” no solo partió de la intención de entretener, sino que también buscó sembrar nuevas expectativas y motivaciones en la vida de estos jóvenes, integrándolos a un contexto cultural que alimenta el espíritu y el deseo de cambio.

