El reciente anuncio de Latam-GPT, un ambicioso proyecto de desarrollo de un modelo de lenguaje abierto concebido específicamente para Latinoamérica, ha suscitado entusiasmo en el ecosistema empresarial local. Según Rodrigo Baudrand, Director de Nuevos Negocios de WOM Chile, el verdadero potencial de esta innovación no radica únicamente en su creación, sino en el impacto que tendrá para potenciar los negocios y la productividad en el país. La visión detrás de Latam-GPT es clara: democratizar el acceso a la inteligencia artificial para que pequeñas y medianas empresas (pymes) y emprendimientos, especialmente aquellos ubicados fuera del centro de Santiago, puedan utilizarlo como una herramienta clave para su crecimiento sostenible.
En recorridos a lo largo del país, Baudrand ha tenido la oportunidad de dialogar con numerosos emprendedores y propietarios de pequeños negocios. Durante estas conversaciones, ha podido observar cómo la conectividad se erige como un factor determinante en la capacidad de desarrollar nuevas oportunidades. Las tiendas que anteriormente carecían del acceso a plataformas digitales han encontrado en la venta en línea un salvavidas en tiempos difíciles. Emprendedores de regiones más alejadas están haciendo uso de herramientas de gestión innovadoras y buscando soluciones específicas para mejorar sus procesos productivos, evidenciando así el potencial transformador de la tecnología.
La labor de WOM Empresas, con una significativa infraestructura que incluye más de 6.300 antenas y una de las redes más extensas del país, ha permitido que los efectos de esta conectividad sean palpables en el día a día de las empresas. Baudrand enfatiza que la creación de tecnología no es el principal obstáculo al que se enfrentan las pymes, sino la adopción de esta. La ciencia y la tecnología, por sí solas, carecen de valor práctico sin la disposición y el know-how para implementarlas efectivamente en las actividades comerciales.
Al abordar el papel de la inteligencia artificial en el crecimiento real de las empresas chilenas, Baudrand sostiene que es fundamental asegurar no solo que la tecnología llegue a las manos de quienes la necesitan, sino también que los usuarios sepan cómo utilizarla para obtener beneficios tangibles. La conectividad ofrecida por las empresas de telecomunicaciones actúa como un vehículo esencial en este proceso, permitiendo estrategias de adopción más efectivas, pero siempre será responsabilidad de los usuarios y las empresas sacarle el máximo provecho a estas herramientas tecnológicas.
Finalmente, Baudrand concluye que el mensaje es claro: «todo empieza con conectividad primero». Este enfoque no solo tiene el potencial de transformar cómo operan las empresas en Chile, sino que también representa una etapa crucial para el futuro de la economía nacional. Con una sólida red de telecomunicaciones y un modelo de inteligencia artificial adaptado a la realidad latinoamericana, se abre una nueva ventana de oportunidades para que las pymes y emprendedores del país se integren al ámbito digital y puedan prosperar en el competitivo mercado actual.
