El sábado 21 de febrero, San Pedro se erigió como el hogar del rock con la celebración del tercer Kill-ota Metal Fest, un evento que mezcla potencia musical y cultura urbana. La jornada comenzó con gran energía y estuvo marcada por la presencia de notables bandas nacionales e internacionales, destacando el grupo argentino Luvitar. Entre las agrupaciones que hicieron vibrar al público se encontraban Massacre, Bonebreaker, Angerstorm, Zakreth, Symmetric y The Legacy of the Trooper. Este festival no solo es un espectáculo musical, sino también un reflejo del trabajo colaborativo que resalta la importancia de las alianzas culturales en la comunidad.
Carlos Carmona Bermúdez, Director de Cultura de la Municipalidad de Quillota, elogió el evento como un modelo de gestión cultural. «El trabajo con las distintas mesas culturales permite garantizar programaciones de largo plazo y construir comunidad», aseguró Carmona. Esta colaboración entre la Municipalidad de Quillota y la mesa del Rock, junto a la delegación de San Pedro, generó un ambiente donde los amantes del metal se unieron en un espacio seguro y festivo. El director se mostró satisfecho con el resultado, calificando el evento como una verdadera fiesta rockera que logró congregar a una multitud entusiasta.
Francisco Espinoza, presidente de la Mesa del Rock, expresó su felicidad por el éxito del festival, destacando la atmósfera familiar que se vivió durante la jornada. «La gente nos expresaba su alegría y el deseo de que se repitieran más eventos como este», comentó. Espinoza destacó el esfuerzo conjunto realizado por todos los involucrados, que, aunque arduo, fue gratificante. El festival se convirtió en un espacio para compartir entre padres e hijos, permitiéndoles disfrutar de la música rock y metal en un ambiente de camaradería.
En un esfuerzo por involucrar a la comunidad digitalmente, el evento también incluyó la entrega oficial de un CD doble de la banda Angerstorm, como resultado de un concurso realizado en Instagram. Esta estrategia no solo premió a los fieles seguidores del festival, sino que también fortaleció el lazo entre la música en vivo y la comunidad en línea. El Kill-Ota Metal Fest III no solo fue un evento espectacular, sino que también abrió nuevas oportunidades para conectar con los fanáticos a través de plataformas digitales.
La realización del Kill-Ota Metal Fest III fue posible gracias al respaldo de diversas organizaciones, incluyendo la Municipalidad de Quillota, la Dirección de Cultura, y el Centro Comunitario Cultural de San Pedro. Además, contaron con la colaboración de Ojo con el Rock, Kings Underground y Sound-E. Desde todos los rincones, se mostró agradecimiento por el apoyo recibido, lo que convirtió a este festival en un hito cultural para la comunidad y un evento que, sin duda, dejó huella en los corazones de todos los asistentes.

