El presidente estadounidense Donald Trump ha hecho fuertes declaraciones a través de su red social Truth Social, señalando la falta de apoyo por parte de los países de la OTAN respecto a la situación del estrecho de Ormuz. En medio de tensiones por la guerra estadounidense en Irán, Trump no dudó en calificar a las naciones miembro de la Alianza Atlántica de «cobardes» por su negativa a participar en una maniobra militar que él considera sencilla y necesaria para estabilizar los precios del petróleo, que se han disparado en consecuencia de la crisis.
Trump enfatizó que la inacción de los países de la OTAN, en un contexto donde el 20% del comercio marítimo de hidrocarburos transita por esta ruta estratégica, es inexcusable. El mandatario criticó a aquellos que, según él, se quejan de los altos precios del petróleo, a la vez que se niegan a contribuir a una solución militar que podría facilitar la navegación en el estrecho. En sus palabras, esto pone en evidencia una falta de compromiso con la estabilidad económica global.
Además de su crítica a los aliados occidentales, Trump subrayó que los países de la OTAN han evitado unirse a la lucha contra un Irán que cuenta con potenciales capacidades nucleares. Afirmó que, a pesar de que existe un consenso internacional sobre la necesidad de frenar a Teherán, estos países prefieren mantener distancia en lo que él califica como una batalla que ya ha sido «ganada militarmente» por Estados Unidos.
Durante una reciente reunión con el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, Trump reafirmó su postura, señalando que la OTAN comete un «error muy tonto» al no apoyar lo que él considera una acción justificada y necesaria. El presidente estadounidense se mostró cada vez más impaciente con la lealtad de los países de la Alianza, sugiriendo que su falta de acción pone en duda el compromiso de la OTAN con la defensa de los intereses estadounidenses en la región.
Finalmente, Trump se presentó como un líder que no necesita a sus aliados, afirmando que Estados Unidos ha logrado fortalecerse al debilitar considerablemente al ejército iraní sin la ayuda de otros. Redefiniendo el papel de los aliados en el contexto del conflicto, el mandatario insistió en que sin la participación activa de Estados Unidos, la OTAN podría convertirse en un «tigre de papel», incapaz de actuar efectivamente ante desafíos globales que requieren una respuesta unida.

