Ley de Glaciares en Argentina: ¿El fin de la protección ambiental?

Compartir

La Cámara de Diputados de Argentina aprobó en la madrugada de este jueves una controvertida norma que permite la actividad minera en zonas periglaciares, que son aquellas ubicadas cerca de los glaciares. Este proyecto de ley, impulsado por el Gobierno del ultraliberal Javier Milei, ya había sido respaldado por el Senado el pasado 26 de febrero y su aprobación se logró tras un extenso debate que comenzó el miércoles por la tarde. El resultado final fue de 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, evidenciando así la polarización de opiniones en torno a este crucial tema ambiental.

La norma sancionada otorga a las provincias la autoridad para decidir sobre las áreas periglaciares donde se pueden permitir actividades mineras. Durante el debate, el diputado oficialista José Peluc defendió la decisión, argumentando que los críticos del proyecto no habían entendido su contenido, al afirmar que el proyecto no llevaría a la desaparición de los glaciares. Sin embargo, voces de la oposición, como la diputada Gabriela Estévez de Unión por la Patria, advirtieron sobre los peligros que implican esta flexibilización en la protección de las reservas estratégicas de agua que representan estas áreas.

Críticos de la iniciativa han manifestado su preocupación por los potenciales daños ambientales que podrían resultar de esta reforma. Estévez señaló que la nueva ley crea un escenario en el que cada provincia podría establecer diferentes umbrales de protección, lo que generaría una «asimetría regulatoria muy peligrosa». Este escenario podría fomentar que las provincias compitan en la reducción de los estándares ambientales con el fin de atraer inversión minera, poniendo en riesgo el recurso hídrico crucial que representan los glaciares y sus alrededores.

Desde el Gobierno, se ha justificado la modificación de la Ley de Glaciares con la necesidad de impulsar el desarrollo económico del país a través de la minería, en particular de recursos como el litio, el cobre y el oro. Las empresas mineras argumentan que no todas las áreas periglaciares son vitales como reservas de recursos hídricos y que una evaluación caso por caso podría permitir una explotación más racional de estas zonas. No obstante, los ambientalistas critican que esto podría abrir la puerta a una explotación irresponsable de los recursos sin considerar los impactos graves que puede tener sobre el medio ambiente.

A pesar de no haber un registro nacional oficial de proyectos mineros en ambientes glaciales y periglaciales, se ha planteado que en el pasado existían 44 proyectos en estas áreas que ya habían sido autorizados. Desde 2016, la cantidad de proyectos mineros en el país ha crecido exponencialmente, pasando de 160 a 325 en los últimos tres años, lo que pone de manifiesto el auge de este sector en Argentina, pero también eleva las preocupaciones sobre el impacto ambiental y la gestión de recursos hídricos que la nueva ley podría comprometer.

Scroll al inicio