En una reciente cadena nacional, el presidente José Antonio Kast anunció una medida significativa en el marco del plan de reconstrucción y reactivación económica de su gobierno, destinada a aliviar la carga financiera de los adultos mayores. Esta iniciativa consiste en la eliminación del pago de impuestos sobre la residencia principal para las personas mayores de 65 años que sean propietarias de su vivienda, un gesto que se valora como un paso hacia la dignidad y el reconocimiento de los esfuerzos de este grupo etario. Según el mandatario, esta es una acción permanente que busca mejorar la calidad de vida de los adultos mayores en Chile, brindándoles un respiro en sus finanzas personales, especialmente para aquellos que han dedicado gran parte de su vida a adquirir una vivienda propia.
La medida plantea una exención del impuesto territorial, conocido como contribuciones, específicamente para la primera vivienda de los beneficiarios. Esto implica que aquellos que cumplan con los requisitos establecidos por el gobierno dejarán de pagar este impuesto por su hogar principal. La intención de la administración es facilitar que las personas mayores puedan vivir con más tranquilidad, sin la preocupación de este gasto que, aunque pudiera parecer menor, puede repercutir significativamente en sus presupuestos limitados.
El concepto de «vivienda principal» ha sido claramente definido por el gobierno, señalando que se trata del inmueble que los beneficiarios utilizan como su residencia habitual. Esta especificación es importante, ya que ayuda a evitar confusiones y establece un criterio claro para la aplicación de la normativa. Solo aquellos que realmente utilizan su vivienda como hogar permanente y habitual podrán beneficiarse de esta exención, lo que busca asegurar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
Es relevante mencionar que la exención de contribuciones se limita a una sola vivienda por persona. Esto significa que, en el caso de que un adulto mayor posea más de un inmueble, deberá declarar cuál de ellos será considerado su vivienda principal para poder acceder a la eliminación de los impuestos. Esta restricción garantiza que los beneficios se concentren en quienes efectivamente requieren apoyo en su residencia habitual y evita abusos del sistema por parte de aquellos con múltiples propiedades.
La implementación de esta medida está programada para entrar en vigor el 1 de julio el año de su publicación, si es que sucede en el primer semestre; en caso contrario, comenzará a regir el 1 de enero del año siguiente. Para contrarrestar el impacto fiscal en las municipalidades, que dependen de las contribuciones como una fuente de financiamiento crucial, el Estado destinará recursos adicionales al Fondo Común Municipal. Esta compensación es vital para asegurar que las comunas continúen funcionando adecuadamente, mientras se apoya a los adultos mayores en una etapa de vida en la que sus ingresos suelen ser significativamente menores.

