En un reciente comunicado, Alexandra Willeke, directora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de La Serena, y el médico Fabián Ritz, del Departamento de Salud Estudiantil de la misma institución, han expresado sus preocupaciones sobre la nueva política de vacunación pediátrica implementada por el Gobierno de Estados Unidos. Este cambio, que reduce el calendario de vacunación y elimina la obligatoriedad de varias inmunizaciones para todos los niños, puede incrementar la vulnerabilidad infantil y fomentar brotes de enfermedades prevenibles. Willeke enfatizó que, con estas modificaciones, el número de vacunas recomendadas universalmente ha disminuido de diecisiete a solo once, lo que genera cuestionamientos sobre la efectividad y seguridad de la salud pública infantil en el país.
La directora de la Escuela de Enfermería subrayó que esta reestructuración se divide en tres categorías: vacunas recomendadas para todos los niños, aquellas para grupos en riesgo y las que dependen de decisiones clínicas. La eliminación de la recomendación universal para vacunas clave, como la de la influenza o el VRS (virus respiratorio sincicial), podría resultar en un aumento de casos de enfermedades infecciosas que son tratadas eficazmente con vacunas. Esto se produce en un contexto donde Estados Unidos enfrenta desafíos persistentes, incluidos millones de ciudadanos sin seguro médico y una alta proporción de inmigrantes, lo que complica aún más la situación sanitaria.
En comparación, Willeke puso de relieve los logros del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) en Chile, que cuenta con un sistema robusto y un Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI) que permite un seguimiento efectivo de las vacunas administradas, logrando tasas de vacunación superiores al 95%. Este sistema ha tenido un impacto notable en la reducción de enfermedades inmunoprevenibles, disminuyendo la mortalidad infantil y mejorando la esperanza de vida al nacer en el país, que alcanza los 81,4 años. La experta subrayó que mantener calendarios de vacunación actualizados es esencial para proteger a los niños y a la población en general.
Por su parte, el médico Fabián Ritz advirtió que la reducción en la cantidad de vacunas podría provocar un aumento en los brotes de enfermedades, citando el sarampión y la influenza como ejemplos. Subrayó que, a través de la vacunación, es posible no solo proteger a los niños, sino también a las poblaciones vulnerables al disminuir la transmisión de infecciones en la comunidad. Esta estrategia es vital, sobre todo en el contexto actual, donde se ha reportado un caso importado de sarampión en el continente, lo que acentúa la importancia de mantener las tasas de vacunación elevadas.
Finalmente, Ritz abordó el concepto de «toma de decisiones compartida» entre padres y proveedores de salud, destacando que el diálogo es esencial para asegurar que los tratamientos y medidas adoptadas sean informadas y deliberadas. Además, manifestó su preocupación de que el cambio en las recomendaciones de vacunación de Estados Unidos pueda influir en otros países a seguir un camino similar. Sin embargo, destacó que cualquier ajuste debe considerar las singularidades de cada nación, incluida la prevalencia de enfermedades y los desafíos de salud pública, lo que vuelve a poner el foco en la importancia de entornos de vacunación sólidos y bien fundamentados.

