Este miércoles, el Tribunal Supremo propició un giro significativo en el contexto judicial de Chile al destituir a Verónica Sabaj Escudero, ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago. La decisión se tomó tras la difusión de mensajes de WhatsApp que revelaban una relación poco ética entre Sabaj y el abogado Luis Hermosilla Osorio, principal acusado en el controvertido Caso Audios. Meganoticias reportó que los diálogos entre ambos profesionales indican la realización de favores mutuos, lo que ha planteado serias preguntas sobre la imparcialidad y la integridad de la magistrada en su ejercicio de funciones.
María Soledad Melo, vocera de la Corte Suprema, expresó que, después de una clara evaluación, se concluyó que Sabaj había comprometido los principios de independencia, imparcialidad y transparencia que son fundamentales para los miembros de la judicatura. Este pronunciamiento fue contundente al señalar que, a pesar del derecho a la inamovilidad del cargo, el comportamiento de la ministra había sobrepasado los límites aceptables en una democracia. La vocera desestimó las alegaciones de defensa que pretendieron justificar las acciones de Sabaj, considerando que su conducta resultaba inaceptable.
En consonancia con el artículo 80 de la Constitución Política de la República, la Corte Suprema formalizó la remoción de Verónica Sabaj Escudero de su puesto. El fallo, que refleja la preocupación por el fortalecimiento de un Estado democrático de derecho, ha sido visto como un acto necesario para restablecer la confianza en las instituciones judiciales. La decisión ha generado reacciones variadas en el ámbito político y social, donde se demanda una mayor vigilancia sobre los vínculos entre jueces y abogados.
El caso se complica aún más al considerar las supuestas conexiones previas entre Sabaj y Hermosilla. Desde enero, existe un sumario que investiga la naturaleza de sus interacciones, incluyendo la posibilidad de que la ministra hubiese accedido a su puesto gracias a la influencia del abogado. Según un reportaje de The Clinic, los chats extraídos del teléfono de Hermosilla demuestran que existía un “pacto” entre ambos, lo que sugiere que las decisiones judiciales podrían haber estado comprometidas por intereses ajenos al bienestar común.
En este contexto, la remoción de Verónica Sabaj ha sido celebrada por algunos sectores políticos, incluyendo a José Antonio Kast, quien aplaudió la decisión y la percibe como un paso hacia la depuración del sistema judicial chileno. En contraste, también han surgido voces que critican lo que consideran un manejo político de la situación, poniendo de relieve la tensión existente entre justicia y política en el país. Estos eventos reflejan la necesidad de un examen más profundo sobre la independencia judicial y la ética en el ejercicio del poder.

