El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú ha ratificado este jueves su firme postura al descartar cualquier tipo de «narrativa de fraude» en las recientes elecciones presidenciales donde la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, ha resultado ganadora. Durante una conferencia de prensa, el presidente del JNE, Roberto Burneo, reafirmó la legitimidad del proceso electoral, anticipando que la proclamación oficial de los resultados finales se llevará a cabo el próximo 3 de julio. Estas declaraciones se producen en medio de crecientes tensiones, especialmente tras las denuncias de fraude por parte del candidato presidencial de izquierda, Roberto Sánchez, quien ha afirmado que no reconocerá el triunfo de Fujimori sin haber presentado evidencias concretas para sostener sus acusaciones.
Burneo enfatizó que la posición del JNE es clara y que ya se han tomado decisiones en relación a las impugnaciones interpuestas, las cuales han sido rechazadas de manera sistemática. El JNE ha resuelto más de 200 apelaciones en un esfuerzo por cerrar las brechas que pudieran obstaculizar la proclamación oficial de resultados. A pesar de las críticas que recibe por los tiempos de espera en el conteo, el presidente del JNE explicó que el proceso cumple con los plazos que establece la normativa peruana, la cual exige el seguimiento de procedimientos rigurosos para garantizar la validez del sufragio.
Al ser consultado sobre las críticas a los tiempos de conteo de votos, Burneo indicó que el ordenamiento jurídico del país es diferente al de otras naciones y que las comparaciones no son pertinentes. Manifestó que aunque el JNE enfrenta constantes cuestionamientos sobre la lentitud del proceso electoral, se ha mantenido fiel a los procedimientos legales establecidos. Además, subrayó la importancia de actuar con responsabilidad, tanto por parte del JNE como de las agrupaciones políticas envueltas en el proceso.
En relación a la votación de los peruanos en el extranjero, Burneo reafirmó que no se aceptarán peticiones de nulidad en cuanto a sus votos, ya que estos son considerados válidos siempre que se realicen dentro del marco normativo definido. Destacó la necesidad de que cualquier alegato de fraude presente un estándar probatorio mínimo, ya que sin ello, podría generar desconfianza en el sistema electoral peruano. Por último, hizo un llamado a los partidos a mantener la calma y el respeto por la norma en este momento crítico para la democracia del país.
Con un 99.877% del escrutinio realizado, Keiko Fujimori lidera con un 50.121% de los votos válidos, mientras que Roberto Sánchez sigue de cerca con un 49.879%. La estrecha diferencia de apenas 44.453 votos entre ambos candidatos subraya la polarización del país, un escenario que podría transformar la gobernanza en los próximos años. De acuerdo con las cifras, restan aproximadamente 22.800 votos por contabilizar, pero las autoridades han indicado que el margen actual ya es irreversible. La próxima proclamación de resultados será un hito crucial, no solo para los partidos involucrados, sino para el futuro político de Perú.
