Más de tres mil asistentes se reunieron en la reciente edición 14 del Festival de Teatro Patagonia en Escena, una iniciativa cultural organizada por Malotun Ortiga. Durante nueve días, este festival itinerante llevó a cabo once obras y dieciocho funciones en distintas localidades como Villa Ortega, Puerto Aysén y Coyhaique, brindando a las comunidades acceso a montajes de alta calidad. Este evento no solo celebró las artes escénicas en un entorno natural incomparable, sino que también reafirmó su importancia como un referente nacional en la gestión cultural comunitaria.
La realización de este festival fue posible gracias a la financiación del Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo de las Artes Escénicas, el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales del Ministerio de las Culturas, así como el apoyo local del Gobierno Regional de Aysén y el Fondo de Iniciativas Culturales Municipales de Coyhaique. En este marco, las comunidades pudieron disfrutar de obras que destacan el papel fundamental del teatro en la unión social y el fortalecimiento de la identidad cultural, creando un puente para la expresión artística donde antes había limitaciones de acceso.
La directora del festival, Verónica Ibieta Bassili, comentó sobre la evolución del evento desde su creación en 2012, destacando la diversificación de las propuestas teatrales y el aumento en el número de días y actividades. «Este año, introdujimos nuevos lenguajes teatrales, incluyendo elementos audiovisuales, lo que permitió ampliar el rango de montajes y temáticas, beneficiando a públicos tan diversos como la primera infancia y adultos mayores», explicó. La inclusión de estos elementos ha sido crucial para mantener la relevancia del festival en un mundo donde los hábitos de consumo cultural han cambiado drásticamente.
Dentro del marco de actividades formativas, el festival ofreció tres talleres que facilitaron la interacción y el intercambio de conocimientos entre profesionales y aficionados. Estos espacios enriquecieron la experiencia general del evento, fomentando el crecimiento artístico y personal. Además, se realizó un ciclo de funciones dedicadas a establecimientos educacionales, acercando el arte escénico a niños y jóvenes. Estas actividades clave no solo contribuyen al desarrollo cultural de la comunidad escolar, sino que también generan un ambiente propicio para fomentar la creatividad y el pensamiento crítico en los estudiantes.
El impacto del festival ha sido destacado por asistentes como Sandra Altamirano, quien expresó su aprecio por la continuidad de la iniciativa a lo largo de los años. «La cultura que nos han traído ha llenado nuestros corazones de alegría y emociones. Espero que sigan logrando los fondos necesarios para continuar con estas valiosas iniciativas», afirmó. En definitiva, la edición 14 del Festival de Teatro Patagonia en Escena no solo entretuvo, sino que también demostró su capacidad para transformar y fortalecer el tejido social, convirtiéndose en un motor de desarrollo humano y cultural en la región de Aysén Patagonia.

