Fundación de Orquestas Juveniles: El impacto en Valentina González

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La Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI) celebra su misión de ofrecer oportunidades formativas a niños y jóvenes en todo el país, creando un espacio donde la música se convierte en un vehículo de crecimiento personal y artístico. Valentina González, talentosa violista y becada de la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional (OSJR) de O’Higgins, es uno de los múltiples ejemplos del impacto positivo que tiene FOJI. Desde 2018, Valentina ha sido parte de esta orquesta y en 2025 concluirá su recorrido en la OSJR, con recuerdos imborrables que forjan no solo su carrera musical, sino también su vida personal.

Describiendo su experiencia, Valentina destaca que ser parte de FOJI significa pertenecer a una comunidad armoniosa que potencia el desarrollo musical a través de recursos y formaciones de alta calidad. En 2018, asistió a una clase magistral impartida por el renombrado maestro Roberto Díaz, una experiencia que la joven parte del público describe como «única, nutritiva e indescriptible». Estas instancias son fundamentales en la formación de jóvenes músicos, quienes descubren la importancia de aprender de grandes maestros y de la riqueza del trabajo en conjunto dentro de una orquesta.

El liderazgo y la responsabilidad son habilidades que Valentina ha cultivado en su tiempo en la OSJR. Como jefa de fila de las violas, ella fue empujada a asumir roles que no solo la prepararon para el ámbito musical, sino que también la educaron en valores interpersonales. «Aprendí a trabajar en equipo y a asumir responsabilidades que hoy aplico fuera de la música», expresa Valentina. Recordando un momento desafiante, Valentina menciona cómo, en un año clave, la sección de violas quedó reducida a solo dos integrantes, esfuerzo que les llevó a superar la adversidad y salir fortalecidas.

Además, Valentina hace hincapié en la labor de los diversos profesionales que trabajan en la OSJR, como directores, instructores y el equipo psicosocial. Su apoyo fue esencial para que los becados se sintieran valorados y escuchados: «Siempre buscaron la forma de hacernos sentir cómodos, escuchados e importantes». Este agradecimiento va más allá del escenario, resaltando la importancia de aquellos que, tras las bambalinas, contribuyen al éxito de los jóvenes músicos. La reciente celebración del Concierto de Gala en el Teatro Regional Lucho Gatica reafirma el alcance de FOJI y su impacto en la comunidad.

A pesar de que Valentina ha decidido seguir un camino diferente en el ámbito de la estética canina, su pasión por la música sigue viva. Con planes de regresar a la OSJR como instructora, desea transmitir sus vivencias y aprendizajes a futuras generaciones de músicos. «Si tienen la oportunidad, no la desperdicien», aconseja a nuevas familias y jóvenes, destacando la valiosa experiencia que brinda FOJI. A medida que la OSJR se prepara para nuevas audiciones y conciertos, el compromiso y la dedicación de la fundación continúan, con la esperanza de crear más historias exitosas como la de Valentina, quien es un vivo ejemplo de cómo la música puede transformar vidas.

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