La relación del expresidente Gabriel Boric con Carabineros de Chile ha experimentado un notable cambio a lo largo de los años, reflejando las diversas etapas de su trayectoria política. Desde su época como dirigente estudiantil y congresista, Boric se posicionó como un crítico acérrimo de la policía chilena, especialmente tras los incidentes de violaciones a los derechos humanos durante las protestas sociales de 2019. En 2014, su desacuerdo con el uso de la fuerza fue evidente cuando él mismo fue detenido en una marcha, hecho que marcó el principio de su postura crítica hacia la institución. A través de su votación en contra de aumentos de presupuesto para Carabineros, quedó clara su intención de poner en cuestión no solo sus prácticas, sino también su financiamiento.
A pesar de sus serias críticas, su ascenso a la presidencia en 2022 significó un giro en su relación con Carabineros. En el entorno político, Boric adoptó un discurso que enfatizaba la importancia de esta institución para la seguridad nacional. «Atentar contra Carabineros es atentar contra la patria entera», expresó en varias ocasiones, un cambio notable respecto a sus declaraciones previas. Este posicionamiento ha sido interpretado como un intento de fortalecer la relación institucional en un contexto donde la seguridad pública es un tema candente, particularmente en medio de un aumento de la violencia y delincuencia en el país.
La respuesta de Boric ante situaciones críticas ha evidenciado aún más este cambio de postura. Tras el asesinato de tres carabineros en Cañete durante el 2024, el presidente no dudó en suspender su agenda, decretar duelo nacional y respaldar públicamente al general director de Carabineros, Ricardo Yáñez. Este gesto fue visto como un intento de restaurar la moral y el apoyo a las fuerzas de orden en un momento de crisis, afirmando que «todos son necesarios» en la lucha contra la criminalidad. Este respaldo ha sido fundamental, no solo para la institución, sino también para la cohesión social en un momento donde la confianza en Carabineros se encontraba en cuestionamiento.
En el ámbito internacional, Boric ha defendido a Carabineros, incluso ante insultos provenientes de líderes extranjeros. En 2023, el presidente instruyó a su gobierno a emitir una nota de protesta diplomática contra el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua, después de que este criticara a la institución chilena. Esta acción resalta el compromiso de Boric por proteger la imagen de Carabineros en el ámbito internacional, un movimiento estratégico que busca afianzar su apoyo local y responder a las críticas sobre el actuar de la policía, tanto a nivel nacional como internacional.
En resumen, la evolución de la postura de Gabriel Boric respecto a Carabineros muestra un marcado contraste desde su época como diputado hasta su actual gestión presidencial. Aunque sus palabras en el pasado generaron tensiones que lo llevaron incluso a enfrentar llamados de disculpas en la Cámara de Diputados, la dirección que ha tomado en los últimos años refleja una adaptación a las demandas de su cargo. Esta es la evidencia de una política que, en tiempos difíciles, busca construir puentes más que levantar muros, aunque algunos críticos lo califiquen de «Charlatán» o cuestionen la sinceridad de sus esfuerzos por mejorar la seguridad pública en Chile.

