El alcalde de Penco, Rodrigo Vergara, ha denunciado enérgicamente que el Hospital de Lirquén ha sido objeto de un saqueo por parte de individuos inescrupulosos. Esta grave situación se produjo en medio de una emergencia causada por el avance de un incendio forestal que obligó a evacuar la instalación médica. La penosa acción de estos delincuentes ha generado una creciente preocupación entre la comunidad por la seguridad de las instituciones durante situaciones críticas.
Los reportes indican que los saqueadores ingresaron al recinto hospitalario en un momento de caos, cuando el personal y los pacientes se encontraban en plena evacuación debido a las llamas que amenazaban con consumir el edificio. Durante esta invasión, los delincuentes se apoderaron de diversos insumos médicos y equipos vitales, lo cual representa un serio riesgo para la atención médica en la zona. La situación pone en evidencia el lado oscuro de la humanidad en un contexto de crisis.
Rodrigo Vergara, en sus declaraciones, hizo un llamado urgente a las Fuerzas Armadas de Chile y a las autoridades competentes para que se desplieguen en la zona y aumenten la presencia policial. El alcalde destacó la necesidad de proteger no solo el hospital, sino también otros espacios que podrían ser vulnerables ante actos de pillaje. Este tipo de incidentes no solo afectan la infraestructura de salud, sino que también siembran temor en la población.
Además, Vergara subrayó la importancia de abordar las causas subyacentes del delito, enfatizando que estos actos reflejan no solo la miseria humana, sino también una falta de respeto por la dignidad de las personas que dependen de los servicios de salud. La comunidad ha pedido más vigilancia y medidas de protección integrales para evitar que revisitemos situaciones tan lamentables como la del saqueo.
La respuesta de la comunidad ha sido contundente, con ciudadanos y organizaciones locales levantando la voz contra el vandalismo en medio de la tragedia. La población está unida en su demanda de seguridad y en la necesidad de priorizar la protección de los centros de salud, que son esenciales durante emergencias como la que se está viviendo. Mientras tanto, las autoridades locales trabajan para coordinar esfuerzos que aseguren el resguardo de lo que queda del Hospital de Lirquén y restaurar la confianza entre los habitantes de la región.

