La tragedia en el bar de la estación de esquí de Crans Montana durante la Nochevieja ha dejado una profunda huella en la comunidad suiza. La procuradora del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, ha señalado que las luces de bengala colocadas en botellas de champán podrían ser la causa más probable del devastador incendio que arrasó el local. La investigación está en marcha, con las autoridades analizando tanto las grabaciones de teléfonos celulares de los asistentes como las declaraciones de los sobrevivientes y del personal del bar. Estos esfuerzos son esenciales para entender las circunstancias que llevaron a esta tragedia y cómo se pudo haber evitado.
Según la procuradora Pilloud, el incendio se propagó con rapidez debido a la cercanía de los elementos pirotécnicos al techo del bar, el cual estaba revestido con espuma acústica altamente inflamable. Este material fue un factor crítico que intensificó las llamas, provocando un caos entre los presentes. Mientras se desarrollaba el ataque de fuego, muchas personas resultaron heridas, lo que subraya la necesidad de revisar protocolos de seguridad en locales de entretenimiento donde se utilizan elementos pirotécnicos.
El saldo del incendio ha sido alarmante, con 119 personas heridas, de diversas nacionalidades, incluidos suizos, franceses, italianos y otros. Las autoridades han identificado hasta ahora a 113 de los afectados, mientras que seis víctimas siguen sin ser identificadas. El comandante de la Policía del cantón, Frederic Gisler, reportó que cuatro heridos adicionales buscaron atención médica tras darse cuenta de la seriedad de sus lesiones. Esta situación ha creado un panorama complejo para las autoridades, quienes tratan de reconstruir la escena de la tragedia.
Las autoridades también están evaluando si los gerentes del bar actuaron adecuadamente y si su declaración como testigos cambiará en función de las evidencias disponibles. A partir de ahora, la procuradora Pilloud ha destacado que la investigación contempla si los materiales utilizados en la construcción del techo cumplían con las normativas vigentes, lo que podría tener implicancias legales para el establecimiento. Esta investigación es crucial para determinar si hubo negligencia que contribuyó al desastre.
Mientras avanza la investigación, el proceso de identificación de los cuerpos continúa con la colaboración de cuarenta expertos en el campo. Las autoridades cantonales están siguiendo un protocolo internacional estandarizado que, aunque prolonga el proceso, asegura la precisión en la identificación de las víctimas. En medio de esta tragedia, la comunidad de Crans Montana se enfrenta a la dolorosa tarea de sanar y recordar a aquellos que fueron afectados por el incendio, mientras se espera que se tomen medidas para evitar que sucesos similares ocurran en el futuro.

