Un nuevo estudio sobre las tendencias de consumo en Chile destaca la profunda conexión emocional del país con el manjar, un dulce que se ha convertido en un ícono de la cultura alimentaria local. Según el análisis realizado por CORPA, un sorprendente 73% de los chilenos indica que consume manjar al menos una vez al mes, superando de manera notable el 32% de quienes consumen dulce de leche. El estudio, que contempla datos a nivel nacional, también reveló que un alto porcentaje, el 87%, ha mantenido sus hábitos de consumo estables en los últimos seis meses, lo que subraya la consolidación de este producto en la dieta diariamente. Pavel Castillo, Economista Conductual y Gerente de Intelligence en CORPA, señala que el manjar va más allá de su disponibilidad, arraigándose en momentos específicos de la vida cotidiana como el tradicional «once» o la repostería casera, lo que solidifica su relevancia cultural en la sociedad chilena.
El informe detalla que el manjar se integra especialmente en espacios cotidianos, siendo consumido por el 62% de los encuestados en sus «onces», un ritual de merienda típico chileno, así como en desayunos (42%) y postres (58%). Además, un 44% de los chilenos lo asocia con celebraciones de cumpleaños, reflejando así su papel esencial en las tradiciones familiares y festivas. Las preferencias de los consumidores también indican un marcado apego a lo tradicional, donde el 81% prefiere el manjar clásico por encima de otras variaciones como el artesanal (24%) o versiones dietéticas como sin azúcar (12%) o sin lactosa (11%). Los datos sugieren que, a pesar de la oferta de nuevas opciones, el manjar clásico prevalece por su familiaridad y arraigo cultural.
En cuanto a los factores que influyen en la elección del manjar, el estudio revela que el buen sabor ocupa el primer lugar en la lista de prioridades con un 69%, seguido por la relación calidad-precio (63%) y la marca (53%). Sorprendentemente, el envase también se menciona como un elemento relevante para el 37% de los consumidores. Esto pone de manifiesto que la decisión de compra de manjar se basa en una combinación de atributos sensoriales y la confianza que genera la marca. Curiosamente, a pesar de las preocupaciones sobre el consumo de dulces, más de la mitad de los encuestados (53%) no ve aspectos negativos en su consumo, aunque aquellos que sí lo hacen mencionan principalmente el alto contenido de azúcar (30%) y calorías (7%).
