En América Latina, la tendencia hacia las transferencias inmediatas como medio de pago preferido entre personas ha ganado terreno notablemente en países como Brasil, Portugal y Colombia, donde este sistema ya es ampliamente utilizado. Según el último informe de Nuek, aproximadamente el 25% de los usuarios bancarizados en la región recurren a estas soluciones para realizar pagos entre particulares. En particular, en Brasil, la adopción se eleva al 54%, mientras que en Portugal y Colombia se sitúa en 45% y 41%, respectivamente. Este fenómeno refleja una clara preferencia por métodos de pago digitales que superan al efectivo, lo que sugiere un cambio radical en la forma en que se realizan las transacciones cotidianas. Chile, aunque está avanzando en la digitalización de pagos, se encuentra en una fase intermedia, con un 48% de su población aún utilizando transferencias bancarias tradicionales.
Chile, aunque muestra un crecimiento notable en la adopción de transferencias inmediatas, permanece rezagado en comparación con sus vecinos. La saturación de aplicaciones móviles y el dinamismo del ecosistema fintech están impulsando la digitalización, pero la utilización de métodos tradicionales todavía prevalece en una porción significativamente alta de la población. Solo un 20% de los chilenos bancarizados opta por transferencias inmediatas, lo que indica que existe una buena oportunidad para que las plataformas de pago escalen y simplifiquen sus procesos, lo que podría facilitar una mayor adopción tanto en pagos entre personas como en comercio electrónico. Este progreso es crucial para replicar el éxito observado en Brasil y Portugal, donde más del 30% de los usuarios ya prefieren las soluciones de pago inmediatas para realizar compras en línea.
Con una mirada hacia el futuro, el siguiente gran desafío es internacionalizar la experiencia de los pagos P2P, permitiendo que usuarios de diferentes países realicen transacciones con la misma facilidad que en su mercado local. El proyecto Pix Internacional es un claro ejemplo de este avance, permitiendo a los turistas brasileños utilizar sus plataformas de pago en países como Chile, Argentina y Uruguay, así como realizar envíos de dinero hacia Brasil. Esta innovación resalta la creciente necesidad de soluciones de pago más eficientes, especialmente en economías emisoras de remesas como la chilena. Así, la cooperación entre los sistemas de pago nacionales será esencial para impulsar una mayor integración y eficiencia en las transacciones transfronterizas.
El predominio del canal digital para el envío y recepción de remesas es un aspecto destacado en la evolución de los pagos en América Latina, donde el 63% de los usuarios bancarizados utiliza estas plataformas. La dinámica de los pagos entre personas ha dejado de ser una mera función bancaria secundaria, transformándose en un componente clave para conectar a personas, comercios y naciones. La era digital, aunque presenta importantes ventajas como una reducción de costos, aún enfrenta desafíos significativos relacionados con la trazabilidad y transparencia en las transacciones. Javier Rey, director ejecutivo de Nuek, enfatiza la relevancia de construir modelos de pago que sean interoperables, inclusivos y digitales, posicionando a América Latina como un líder en este nuevo entorno.
El informe de Nuek estima que, al migrar de canales físicos a digitales, los usuarios pueden ahorrar hasta 2 dólares por cada 200 enviados, gracias a mejores tarifas y menores comisiones. Sin embargo, un 40% de los usuarios todavía enfrenta fricciones vinculadas a la experiencias de calidad en la trazabilidad y tiempos de acreditación. Abordar estos inconvenientes será fundamental para alinear las experiencias de pago nacionales e internacionales y garantizar que el viático de las remesas se mantenga en aumento. La rápida evolución de las fintechs y las plataformas de los bancos en la región les proporciona a los usuarios cada vez más opciones y, con ello, más control sobre sus propias transacciones.

