A dos años de su implementación, el Plan de Reparación y Reconstrucción de la Comisión Nacional de Riego (CNR) ha logrado una inversión impresionante de más de $13.500 millones en la región del Maule. Esta iniciativa, promovida por el Gobierno del Presidente Gabriel Boric, se ha consolidado como uno de los principales esfuerzos para la recuperación productiva del sector agrícola, que sufrió serios daños a raíz de las inundaciones de 2023. Con un enfoque estratégico, el plan tiene como objetivo rehabilitar y fortalecer la infraestructura hídrica que fue severamente afectada, lo que resulta crucial para la actividad agrícola en la región.
La CNR ha avanzado de manera notable en la ejecución del plan, abordando la emergencia climática con una intervención integral y coordinada. Las severas inundaciones, que impactaron desde el desborde del río Mataquito en el norte hasta las crecidas de los ríos Ancoa, Achibueno y Longaví en el sur, causaron daños significativos en las principales estructuras de riego de la región. El restablecimiento de canales, bocatomas y obras mayores es esencial, ya que constituye lo que se conoce como la ‘carretera del agua’, clave para garantizar el riego adecuado y confiable que necesitan nuestros agricultores.
El Coordinador Regional de la CNR en el Maule, Claudio Cortés, destacó que el esfuerzo realizado está orientado a devolver la seguridad hídrica y mejorar la eficiencia del riego. En estos dos años, la CNR ha logrado bonificar más de 133 proyectos de riego, lo cual establece un precedente en el fortalecimiento de la infraestructura hídrica regional. Las inversiones realizadas no solo han permitido la recuperación de obras críticas dañadas, sino también el avance hacia sistemas de riego más resilientes y eficientes, promoviendo la administración sustentable del recurso hídrico por parte de las Organizaciones de Usuarios de Aguas.
Entre las obras más emblemáticas del Plan de Reconstrucción se encuentra la rehabilitación de la captación del Canal Álamos Lama en la provincia de Linares, donde la infraestructura quedó gravemente dañada tras las inundaciones. La CNR invirtió cerca de $120 millones en la reconstrucción total de la bocatoma y en la reposición de compuertas, beneficiando a más de 500 regantes. Antonio Ramírez, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Ancoa y sus Afluentes, recalcó que el apoyo de la CNR ha sido fundamental para recuperar la seguridad de riego y mejorar la estabilidad de la agricultura en la zona.
Otro avance significativo se evidenció con el revestimiento del Canal Peralillo Barandica, en Curicó, un proyecto que ha mejorado la eficiencia del riego para cientos de agricultores locales. Juan Valderrama, regante y dirigente comunitario, señaló que las pérdidas de agua eran un problema crítico antes de esta intervención, pero que ahora pueden aprovechar mejor el recurso y producir de manera más eficiente. Valderrama destacó el impacto social de estas inversiones, afirmando que gracias a la CNR, lo que alguna vez fue un proceso de mantención manual se ha transformado en un soporte esencial para la sostenibilidad de la actividad agrícola en la región.

