El 25 de mayo de 2026, Máximo Pacheco presentó su renuncia indeclinable al cargo de director y presidente de Nova Andino Litio, la sociedad conjunta establecida entre Codelco y SQM para la explotación de litio en el Salar de Atacama. Este anuncio se realizó en un contexto complejo, coincidiendo con su último día en la presidencia del directorio de Codelco, la mayor empresa estatal de Chile. En una carta dirigida a Bernardo Fontaine, el nuevo presidente del directorio de Codelco, Pacheco argumentó que su decisión fue motivada por una «ofensiva» política en su contra que buscaba forzar su salida del proyecto del litio.
En la misiva, Pacheco se mostró preocupado por los cuestionamientos que, a su juicio, eran «puramente partidistas» y afirmó que prefería dar un paso al costado para evitar generar una «odiosa controversia» que pudiera perjudicar los intereses nacionales. Resaltó su compromiso con Codelco, que desde su creación en 1971 ha aportado más de 164 mil millones de dólares al Estado chileno, y cuenta con una plantilla de más de 75 mil trabajadores. La salida de Pacheco también se produjo tras revelaciones de irregularidades en el reporte de producción, que comprometían seriamente la reputación de la compañía.
Tras su renuncia, Pacheco compartió un emotivo mensaje en video con los trabajadores de Codelco, donde expresó su aprecio por la empresa y enfatizó su dedicación a lo largo de su mandato. Citando al poeta francés Edmond Haraucourt, reflexionó sobre la difícil decisión de partir, comparándola con «morir un poco», lo que resonó en muchas de las emociones que compartieron sus colegas al respecto de su partida. Este acto de despedida se sumó a la presión que enfrentaba Codelco en la actualidad, debido a la auditoría que exigía la devolución de bonos a cientos de trabajadores tras el escándalo del reporte sobreestimado.
Las reacciones a la renuncia de Pacheco no se hicieron esperar. La diputada Carolina Tello, jefa de bancada del Frente Amplio, expresó su opinión sobre la situación afirmando que la renuncia no debería ser vista como una señal de debilidad en una estrategia crucial para el país. Tello destacó la importancia del litio para la soberanía económica y el desarrollo productivo de Chile, enfatizando que el debate sobre este recurso debe ser tratado con la seriedad y profundidad que merecen los intereses nacionales y de las comunidades del norte, donde se encuentra el salar.
Por otro lado, el diputado de la Comisión de Minería, Daniel Valenzuela, consideró la renuncia de Pacheco como una buena noticia para el país, haciendo hincapié en la necesidad de una investigación transparentadora en torno al manejo de la empresa estatal. Valenzuela advirtió sobre un clima de indignación en la ciudadanía ante los sucesos recientes y subrayó que era esencial que aquellos en puestos de poder rindieran cuentas por las decisiones tomadas, especialmente en relación a la inflación y los excesos de remuneración que afectaron a miles de trabajadores. Así, la salida de Pacheco se convierte en un capítulo más de la compleja historia de Codelco, en donde se entrelazan intereses políticos y la necesidad de rumbo claro en el sector minero de Chile.

