El presidente del directorio de Metro, Guillermo Muñoz, ha hecho un llamado urgente a los parlamentarios para que se otorguen más atribuciones a los guardias de seguridad de la empresa, en un contexto marcado por una creciente ola de violencia perpetrada por vendedores ambulantes. Durante una interview en Radio Cooperativa, Muñoz destacó que «nuestros vigilantes no pueden requisar mercadería ni cursar multas», lo que limita severamente su capacidad de actuación ante situaciones de conflicto en las estaciones. Esta situación ha generado preocupación, ya que la falta de medidas efectivas ha puesto en riesgo tanto la seguridad de los pasajeros como de los propios trabajadores del Metro.
Muñoz también subrayó que, a pesar de contar con un personal altamente capacitado y en formación táctica, la operatividad de los guardias está restringida por la ausencia de un marco normativo que les respalde en sus actuaciones. Según el director, esta carencia reduce drásticamente el margen de acción de los guardias, haciendo más difícil contener los episodios de violencia organizada que han ido en aumento en las últimas semanas. El llamado a los legisladores busca que, a través de una modificación legal, se puedan dotar de herramientas eficaces para enfrentar la creciente problematica del comercio ilegal en el transporte público.
El contexto de la situación se evidencia en incidentes recientes, como el ocurrido en la estación La Cisterna, donde un grupo de vendedores ambulantes agredió tanto a los guardias de seguridad de Metro como a miembros del personal de Carabineros. Estos episodios destacan la necesidad urgente de reforzar la seguridad en las instalaciones del Metro, especialmente en aquellas estaciones donde el comercio ilegal es más notorio. La administración ha implementado operativos de control, pero Muñoz teme que sin un sustento legal adecuado, estas acciones resulten insuficientes para frenar la violencia y el desorden.
A lo largo de su declaración, Muñoz también mencionó que actualmente se trabaja en coordinación con Carabineros y diferentes municipios, poniendo énfasis en que la fuerza de seguridad debe contar con el respaldo adecuado para actuar de manera más eficiente. «No se trata de una batalla simple, es un desafío de largo aliento, pero no descansaremos en nuestros esfuerzos por recuperar los espacios públicos para nuestros pasajeros», afirmó el presidente del directorio de Metro, evidenciando un firme compromiso con la seguridad y el bienestar del usuario del transporte público.
Finalmente, Muñoz instó a los parlamentarios a avanzar rápidamente en una legislación que permita a las empresas de transporte contar con mejores herramientas para enfrentar delitos asociados al comercio ilegal. Esta situación no solo afecta la operación diaria del Metro, sino que también representa un problema mayor de seguridad ciudadana que, en última instancia, involucra a toda la comunidad. El llamado a la acción busca no solo defender el espacio de transporte, sino también asegurar un viaje seguro para todos los ciudadanos en la capital.

