Con un impresionante concierto de clausura y una evaluación sumamente positiva, las Semanas Musicales de Frutillar marcó el final de su 58ª versión, consolidando su lugar como uno de los festivales de música clásica más importantes de Chile y una referencia en Latinoamérica y Europa. La ceremonia de cierre se llevó a cabo el 4 de febrero en un Espacio Tronador repleto, donde la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, bajo la dirección del maestro Tobías Volkmann, interpretaron la célebre obra «El Mesías» de Friedrich Händel. La actuación estuvo acompañada por los destacados solistas Vanessa Rojas, Javiera Barrios, Rodrigo del Pozo y Patricio Sabaté, quienes recibieron una ovación prolongada por parte del entusiasta público.
Esta edición de las Semanas Musicales tuvo una trayectoria que comenzó el 25 de enero en Puerto Montt y concluyó con un cierre monumental el 4 de febrero en Frutillar. En total, se realizaron 18 conciertos en el Teatro del Lago, que casi alcanzaron la plena ocupación, atrayendo a cerca de 9,500 asistentes. Además, se llevaron a cabo diez conciertos de extensión en varias comunas de la Región de Los Lagos y La Unión, Región de Los Ríos, con más de 2,600 personas que disfrutaron de las presentaciones en teatros, iglesias, escuelas, centros culturales y parques, reafirmando la fuerte conexión del festival con la comunidad.
En su espíritu inclusivo, este año se destacó una maratón de piano el 25 de enero en el anfiteatro exterior del Teatro del Lago, así como la exposición permanente de obras del Premio Regional de Artes Rubén Schneider y una serie de charlas y clases magistrales. Este enfoque en las artes visuales y la música subraya la importancia de fortalecer el vínculo entre distintos formatos artísticos y el público, un objetivo que las Semanas Musicales persiguen activamente. La 58ª edición no solo se centró en la música sino también en crear nuevas audiencias para la cultura.
Artísticamente, la temporada fue un éxito rotundo con la participación de aproximadamente 700 músicos chilenos e internacionales, procedentes de países como Polonia, Brasil, España y Japón. Siete orquestas de cuatro regiones, incluyendo Santiago, Valparaíso, Concepción y Puerto Montt, enriquecieron la programación. La diversidad de la oferta musical, así como la mezcla de músicos y directores consagrados y emergentes, volvieron a posicionar al festival como una plataforma fundamental para la proyección de la música clásica en Chile, destacando su capacidad para atraer talento internacional y local.
Karina Glasinovic, presidenta de la Corporación Cultural Semanas Musicales de Frutillar, expresó su alegría y gratitud al concluir esta edición. «Los resultados artísticos y la respuesta del público confirman que el festival sigue vivo y creciendo», afirmó. En la organización y desarrollo del evento, destacaron el apoyo de diversas instituciones y empresas, incluyendo la Fuerza Aérea de Chile, la Universidad de Chile, y importantes auspiciadores como Nestlé y Kaufmann. Con una mirada entusiasta hacia el futuro, ya se inicia la planificación de la 59ª versión, que se prevé como un hito en la celebración de seis décadas de historia de este festival, que comenzó como un evento improvisado junto al Lago Llanquihue.

