El turismo internacional ha mostrado señales claras de consolidación en los últimos años, con un crecimiento sostenido que se ha reflejado en las estadísticas de la Organización Mundial del Turismo. Según los informes recientes, las llegadas globales de turistas han superado los niveles previos a la pandemia en varias regiones del mundo durante 2025. Este resurgimiento también se ha hecho notar en Chile, donde la Subsecretaría de Turismo y Sernatur reportaron que el país recibió cerca de 6 millones de turistas extranjeros, lo que ha contribuido a la reactivación tanto del turismo urbano como del de negocios, además de impulsar la exportación de servicios. La proyección para el verano de 2026 es optimista, con altos niveles de ocupación y una intensa actividad en destinos tanto en la capital como en regiones.
La significativa llegada de visitantes no solamente beneficia a la economía, sino que también plantea un desafío considerable para la operación diaria de los negocios en el sector turístico. Hoteles, restaurantes, aeropuertos y centros comerciales han sentido la presión de un mayor volumen de clientes, lo que genera un desgaste más rápido de sus instalaciones y una demanda continua sobre sus equipos operativos. Francisco Salamé, director comercial de Tork® para el Cono Sur, advirtió que este aumento en el turismo obliga a las empresas a reconsiderar sus operaciones. La eficiencia y la planificación de los insumos se han convertido en decisiones estratégicas cruciales para sostener el crecimiento del sector.
En un contexto donde el flujo de turistas está en aumento, la gestión de insumos ha cobrado una relevancia sin precedentes. Las compañías están buscando maneras de reducir las interrupciones en el servicio, optimizar los tiempos de atención y anticipar las necesidades operativas para mejorar la experiencia del visitante. Las empresas que no implementen estas estrategias pueden enfrentar retos significativos que afecten la calidad del servicio y, a su vez, la satisfacción del cliente. En este sentido, la planificación y la efectividad operativa son hoy elementos esenciales que impactan directamente no solo en la productividad del personal, sino también en la percepción de los clientes sobre la experiencia proporcionada.
La industria turística, en su afán de adaptarse a los nuevos desafíos, ha comenzado a incorporar sistemas innovadores que permiten manejar eficientemente los picos de demanda. Un ejemplo relevante es Tork PeakServe, diseñado específicamente para el uso en baños de alto tráfico. Este sistema tiene el potencial de ofrecer un 50 % más de servicios en comparación con las opciones tradicionales de toallas en rollo, además de reducir en un 50 % el tiempo necesario para la reposición. Estas innovaciones no solo mejoran la capacidad de respuesta ante grandes afluencias, sino que también incorporan indicadores visuales que permiten anticipar las necesidades de recarga y disminuir el riesgo de quiebres de servicio, lo que es crucial en momentos de máxima demanda.
A medida que la recuperación del turismo parece consolidarse, los retos para la industria se multiplican. No solo se trata de atraer más visitantes, sino de garantizar que las operaciones estén preparadas para sostener ese crecimiento de manera consistente y eficiente. Las empresas deben entender que cualquier interrupción en el servicio se amplifica en entornos de alta afluencia, impactando la experiencia del usuario y la reputación del establecimiento. Por lo tanto, la planificación y la eficiencia operativa se convierten en variables estratégicas indispensables para asegurar el éxito en un sector tan dinámico y competitivo como es el turismo.

