Vacunas COVID-19: Importancia de la Revacunación

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una nueva advertencia sobre el persistente impacto del virus SARS-CoV-2 en Europa, subrayando que, a pesar de la eficacia de las vacunas actualizadas, el COVID-19 sigue siendo un factor significativo de hospitalizaciones y muertes. Este recordatorio llega seis años después de que se informaran los primeros casos de neumonía en Wuhan, China, que marcaron el inicio de una de las pandemias más devastadoras de la historia reciente. La OMS, aunque ha declarado que el COVID-19 ya no constituye una emergencia sanitaria internacional, insiste en que el riesgo para la salud pública sigue presente, especialmente en los grupos más vulnerables.

Desde el 31 de diciembre de 2019, cuando se publicaron los primeros reportes oficiales sobre el virus, hasta el cierre de la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional en mayo de 2023, el COVID-19 ha dejado un saldo devastador de más de 6,9 millones de muertes a nivel global. Sin embargo, recientes estudios han demostrado que la enfermedad no ha desaparecido. Un análisis llevado a cabo en el primer año posterior al fin de la pandemia reveló que aproximadamente el 10% de las hospitalizaciones por infecciones respiratorias agudas estaban relacionadas con el COVID-19, destacando la necesidad de reforzar la vacunación en poblaciones de riesgo.

Un estudio preocupante mostró que más de dos tercios de los pacientes que requirieron hospitalización por COVID-19 eran mayores de 60 años, y una proporción similar padecía enfermedades crónicas. Esto coincide con las recomendaciones de la OMS de administrar dosis de refuerzo anuales a estos grupos. Sorprendentemente, solo el 3% de los pacientes hospitalizados había recibido una vacuna contra el COVID-19 en los doce meses previos, lo que pone de relieve una preocupante falta de cobertura vacunal que podría contribuir a las crecientes tasas de hospitalización y mortalidad.

La eficacia de las vacunas actualizadas es notable, con estudios que indican que una dosis recibida en los seis meses previos puede ser hasta un 72% efectiva para prevenir hospitalizaciones y un 67% efectiva para evitar complicaciones severas, incluyendo el ingreso a unidades de cuidados intensivos y la muerte. A pesar de estos resultados alentadores, la OMS y expertos en salud pública, como Silvia Bino del Instituto de Salud Pública de Albania, han encontrado una baja cobertura vacunal entre los grupos más vulnerables. Esto se debe, en parte, a la falta de disponibilidad de vacunas en ciertos países, lo que representa un grave obstáculo en la lucha contra el virus.

Ante este alarmante panorama, la OMS ha reiterado la urgencia de promover la revacunación entre adultos mayores, personas con comorbilidades, inmunocomprometidos, mujeres embarazadas y personal de salud. Aunque la situación actual es menos severa que en el pico de la pandemia, el COVID-19 mantiene un impacto significativo en la salud pública, comparable al de la influenza. «La mayoría de los pacientes hospitalizados son adultos mayores o personas con condiciones crónicas, precisamente quienes deben recibir refuerzos anuales», concluyó Bino, enfatizando la necesidad inmediata de un esfuerzo coordinado para aumentar la cobertura de vacunación y proteger a los más vulnerables.

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