Cada jornada escolar representa para los niños y niñas una valiosa oportunidad de aprendizaje que no debe subestimarse. En el espacio del jardín infantil o la escuela, los pequeños están inmersos en experiencias que no solo fomentan su desarrollo cognitivo, sino que también fortalecen su crecimiento emocional y social. Aquí, la asistencia va más allá de una simple rutina; es un momento crucial de interacción, juegos y descubrimientos que sientan las bases para un futuro educativo exitoso. Sin embargo, en Chile, persiste un desafío significativo: las numerosas ausencias en los primeros años pueden obstaculizar la continuidad del aprendizaje, perjudicando así el aprovechamiento de estas vivencias enriquecedoras. Por ello, la promoción de la asistencia a clases se convierte en una responsabilidad compartida entre familias, centros educativos y la sociedad en su conjunto.
Con el objetivo de sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de la asistencia escolar, la Fundación Educacional Oportunidad ha lanzado la cuarta edición de la campaña «Haz que Despeguen». Esta iniciativa no solo destaca el valor de asistir a clases todos los días, sino que también ha demostrado ser efectiva, dando frutos notables a lo largo de sus versiones anteriores. El impacto es palpable: los premiados, tras un esfuerzo constante en su asistencia, han tenido la oportunidad de viajar a lugares icónicos como el Centro Espacial Kennedy en Estados Unidos y, más recientemente, al Centro Espacial Nacional en Leicester y Londres. Para muchas familias, estos premios representan una experiencia que antes parecía inalcanzable, y se logran gracias a la importancia de una buena asistencia.
La constancia en la asistencia escolar se refleja no solo en la acumulación de logros, sino también en el desarrollo integral de los niños y niñas. Cuando una familia se compromete a mantener una asistencia regular, fomenta una serie de aprendizajes fundamentales que influyen en el crecimiento de habilidades esenciales. Imagina la construcción de un vocabulario rico y diverso, la posibilidad de experimentar la lectura de manera significativa, o el desarrollo de la lógica y la motricidad, todo ello posible gracias a la simple acción de llegar a clases todos los días. Este esfuerzo familiar se traduce en una inversión a futuro en el desarrollo social y educativo de los más pequeños.
A menudo, se subestima el poder de la rutina diaria, pero en el contexto escolar, asistir a clases puede convertirse en la clave para abrir las puertas a un mundo lleno de oportunidades. La Fundación Educacional Oportunidad ha demostrado que pequeñas acciones cotidianas, como ser puntuales y asistir en forma constante, pueden impactar significativamente el aprendizaje y el bienestar de los niños. Las historias de éxito surgen de este compromiso: cada vez más niños ven sus sueños cumplidos gracias a su dedicación y la de sus familias, lo que provoca un efecto dominó de motivación y esfuerzo dentro de la comunidad escolar.
María de la Luz González, directora ejecutiva de la Fundación Educacional Oportunidad, concluye enfatizando que la educación es un viaje que requiere constancia y compromiso. La campaña «Haz que Despeguen» no solo es un recordatorio de la importancia de la asistencia, sino que también representa una invitación a toda la sociedad a participar en este esfuerzo. Es esencial que entendamos que cada día cuenta y que al asistir a clases, nuestros niños no solo están acumulando conocimiento, sino que también están dando pasos firmes hacia la realización de sus sueños más grandes, aquellos que los llevarán a tocar las estrellas.

