Bancos de prueba energéticos: ¿qué implican para el futuro de Chile?

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La Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA) y el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) han firmado un Memorando de Entendimiento (MoU) que busca impulsar el desarrollo de bancos de prueba en almacenamiento energético y redes eléctricas en Chile. Este acuerdo tiene como objetivo facilitar la validación y demostración de tecnologías críticas para la transición energética y la minería sustentable, alineando esfuerzos con las necesidades de las empresas socias. La colaboración está destinada a establecer un banco de pruebas de red eléctrica que actuará como una plataforma para probar e implementar innovaciones tecnológicas en un entorno seguro y controlado, mejorando la resiliencia y confiabilidad del sistema eléctrico nacional.

La creación de estos bancos de prueba responde a diversas brechas identificadas en el sistema eléctrico chileno. Acusadas por la falta de infraestructura para validar nuevas tecnologías y la incertidumbre sobre el comportamiento dinámico de redes con altas dosis de energías renovables, las necesidades específicas de comprensión sobre cómo interactúan la generación distribuida y la electromovilidad representan retos significativos. El Banco de Pruebas Centro de Experimentación para la Red Eléctrica Nacional (CEREN) se plantea como un elemento clave, funcionando como un enlace entre la teoría del laboratorio y las realidades operativas del sistema eléctrico. Esto promete disminuir riesgos y proporcionar una base sólida para decisiones informadas dentro del sector.

El enfoque integral de la validación tecnológica propuesto por el banco de pruebas incluye infraestructura avanzada que permitirá ensayos y simulaciones, junto con la formación local y el establecimiento de directrices regulatorias. Este diseño pretenderá no solo orientar la investigación aplicada, sino también facilitar la transferencia tecnológica. Gracias a esta infraestructura, se espera que se logren experiencias y resultados valiosos que puedan ser utilizados para guiar futuras implementaciones en el sector energético.

El proceso de implementación del banco de pruebas se dividirá en varias etapas, contemplando áreas específicas para ensayos operativos de baterías y electromovilidad. Un nodo de pruebas en el desierto está previsto para realizar experimentos bajo condiciones reales, un aspecto vital para la industria minera. Desde ACERA, se subraya que este acuerdo permitirá abordar los desafíos tecnológicos de sus empresas socias, convirtiéndolos en proyectos tangibles de bancos de prueba, así como generar documentación técnica que respaldará la innovación y mejorará la capacidad del ecosistema energético chileno.

Ana Lía Rojas, Directora Ejecutiva de ACERA, enfatizó que la firma del MoU representa un avance en la unión de innovación y la evidencia técnica con las necesidades del sistema energético. Así mismo, Patricio Aguilera, Director del Instituto de Tecnologías Limpias, destacó la importancia de conectar capacidades de investigación con un amplio espectro de actores del sector. La alianza fortalece la capacidad de ACERA como un agente articulador del ecosistema de energías renovables y almacenamiento, fundamental para una transición energética respaldada por datos y un marco colaborativo entre el sector público y privado.

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