La iniciativa de Claudia Catilao Castillo ha dado vida a VIMAFI, un emprendimiento que resalta la belleza de la madera nativa y combina artesanía con tecnología avanzada. Este proyecto, que nació durante la pandemia, se presenta como un referente en Antuco, tanto a nivel local como con ambiciones de expansión a nivel nacional. Claudia, que ha cambiado radicalmente su trayectoria profesional tras más de dos décadas en el sector bancario, ha logrado reconectar con su pasión creativa y cumplir un sueño que había relegado durante años. Con su experiencia como ingeniera en Administración de Empresas, ha sabido atraer tanto a clientes como a la comunidad al ofrecer productos únicos y personalizados que evidencian su compromiso con la sustentabilidad y la innovación.
VIMAFI no solo se enfoca en la venta de muebles funcionales y productos personalizados, sino que también se imbuye de un fuerte componente social y personal. Desde el inicio, Claudia ha buscado crear un espacio en un campo tradicionalmente dominado por hombres, rompiendo estereotipos de género y promoviendo la independencia femenina. «Quería hacer algo por mí misma, sin depender de nadie. La tecnología me permitió lograrlo,» afirma Monitorear su progreso ha sido esencial, sobre todo cuando se enfrentó a las barreras de visibilidad y comercialización tras varios años lejos de la vida urbana. Sin embargo, su perseverancia ha sido iluminada por el apoyo recibido en ferias locales, donde ha interactuado directamente con la comunidad y ha encontrado una fuente de motivación constante.
La conexión de VIMAFI con su entorno va más allá de la venta de productos. Claudia se ha convertido en un referente para los jóvenes y adultos mayores de su comunidad, instándolos a explorar su creatividad y participar en el proceso de creación. «Me emociona cuando los niños se acercan y preguntan cómo hago las cosas. Me gustaría que conocieran más sobre estos procesos y se atrevan a crear,» comenta. En este sentido, VIMAFI se ha establecido como un proyecto que no solo ofrece empleo y productos, sino que también educa y empodera a las personas que lo rodean, fomentando una cultura de trabajo en equipo y creación colaborativa.
En cuanto a la comercialización, VIMAFI ha encontrado un camino exitoso mediante ferias de emprendimiento y una creciente presencia en redes sociales. Las ventas directas a clientes locales han permitido a Claudia no solo ganar visibilidad, sino también establecer un vínculo más cercano con quienes apoyan su labor. Además, su proyección a futuro incluye establecer alianzas estratégicas con empresas y generar empleo en la región, posicionando sus productos como un símbolo de calidad bajo el concepto «Hecho en Antuco, Chile». Este enfoque no solo promueve la economía circular, sino que también refuerza el sentido de identidad local.
El Centro de Emprendimiento Colbún ha sido un aliado fundamental en el desarrollo de VIMAFI. Lucas Medina Méndez, Coordinador de Incubación del CEC, destaca el impacto positivo del proyecto en la comunidad y cómo Claudia ejemplifica el espíritu del programa Energía para Emprendedores 2026. «Nuestra labor no termina en la capacitación técnica en finanzas o marketing; estamos convencidos de que el emprendimiento acompañado tiene mayor éxito. Por eso, generamos redes sólidas y vinculación efectiva,» señala. De este modo, VIMAFI no solo busca crecer como un negocio exitoso, sino también contribuir de manera significativa al desarrollo del territorio, acercando la innovación y la tecnología a las nuevas generaciones de Antuco.

